Insomnio
En una de mis tantas noches de insomnio…apenas iluminado por la braza encendida de mi cigarrillo, y rodeado de silencio y oscuridad, una voz. Mi voz del Yo consciente, me susurraba suavemente estas palabras…
¿Te has puesto a pensar detenidamente que el alcohol es, en su justa medida, la bisagra entre la realidad y la angustia?...
¿La soledad y el dolor?...
¿La misericordia maldita y el pensamiento filosófico?...
Al reflexionar sobre esas palabras, compruebo que no es desinhibición lo que el alcohol produce en mí. Sino que hace el efecto de ese oscuro encanto que es la falta de sentimiento alguno. Mudar la apariencia inofensiva que uno pueda traslucir, en un frío sólido.
Se abre el corazón dejando escapar los más intensos y más espontáneos pensamientos que un hombre pueda expresar.
Se transforma la mirada concentrada, en la pureza de la libertad, sin remordimientos.
Una piedra de cantera…Única en su especie…
Un mármol que hace las veces de piel, protege como escudo, las emociones, como la misma verdad.
¡Oh Dioses!, permitan que llueva ajenjo sobre mi cabeza…

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