domingo, 18 de julio de 2010

Lectura Final

Tengo tus ojos…que según el tiempo,
son verdosos.
Tengo tus labios…carnosos,humedos
y deseados.
Tengo tu piel…suave y aterciopelada,
cuidada y deseada.
Tengo tu cuerpo…con un anhelo constante,
radiante y expectante a mis caricias y mi calor.
Tengo tu corazón…lleno de gozo y alegría
por mi presencia y compañía.
Tengo casi todo…pero no te tengo a ti.
Tu mente es más resistente,
a todo lo que pueda yo brindarte.
Sea la paz o la armonía…o acaso a una nueva vida…
de inusitada gratitud.
Porque es una virtud, amar tan pura y
cálidamente.
Pero esa no es la fuente, de la felicidad.
El futuro es incierto, uno, ni nadie vive,
en el presente, de los sentimientos,
sino que se alimenta con y de la realidad.
Y ella no es propicia, hoy por hoy para mí,
y mucho menos para tí.
Es por eso, Amor mío, que con mucho dolor
y tristeza, sólo me queda un camino…
decirte Adiós y vivir,
quizá mucho tiempo en melancolía,
soledad y desamparo.
Pero libre y sin rencores,
reproches o lamentos.
Los días y las noches pasarán,
y los climas más adversos se irán.
Estos son mis últimos versos,
para alguien tan maravilloso
como mujer, que eres Tú.