Luz
Cuando reviso la historia de mis últimos Amores Perros…
Un impulso eléctrico se esparce por mi mente, como una cosquilla interminable.
Es cuando descubro que no cometí ninguna traición con relación a mis sentimientos, ni mucho menos arrepentimiento alguno.
Pero sí, un lamento doloroso, que brota desde lo más profundo de mi ser, el haber expuesto de una manera tan ingenua, pueril e inconsciente, lo que mi corazón sentía y que no podía quedar sepultado en mi pecho…
Debí mantener en el silencio de la noche, esas verdades tan puras como la luz, para una verdadera mujer y no a una ilusión vaporosa que el aire diluye en el espacio…
