jueves, 7 de octubre de 2010

Luz

Cuando reviso la historia de mis últimos Amores Perros…
Un impulso eléctrico se esparce por mi mente, como una cosquilla interminable.
Es cuando descubro que no cometí ninguna traición con relación a mis sentimientos, ni mucho menos arrepentimiento alguno.
Pero sí, un lamento doloroso, que brota desde lo más profundo de mi ser, el haber expuesto de una manera tan ingenua, pueril e inconsciente, lo que mi corazón sentía y que no podía quedar sepultado en mi pecho…
Debí mantener en el silencio de la noche, esas verdades tan puras como la luz, para una verdadera mujer y no a una ilusión vaporosa que el aire diluye en el espacio…

Alienación

Inicio una curva de lamentos,
un espiral de tormentos…
Atrás quedan los días de paz,
noches y tardes de olvido,
preocupaciones sin estilo
porque no soy tenaz
En mis deseos más profundos,
siento en mi garganta los infundios,
que oprimen mis palabras.
Solo transpiro necedades,
arrepentimientos y rencores.
Paso horas macabras,
recordando los dichos,
como huesos en sus nichos,
desordenados y apilados.
Mentiras lanzadas por dados marcados,
esperando que el azar,
me revela la verdad.
De mi idiotez, ingenuidad y pesar.
Sabiendo y siendo consciente,
Que siempre existe otra realidad.