viernes, 24 de septiembre de 2010

Ángel Mío

No te preocupes Ángel Mío…
Caminé mucho atravesando los tiempos reales…
No tienes que demostrarme nada…
Sólo quiero que sepas…que pase lo que pase. Se sucedan los días y las noches solitarias y de espera a mi llegada, mientras contemplas tu rostro reflejado en los espejos del alma, iluminado por las estrellas y la luz del sol, lo que tu corazón te habla al oído…
Ten presente, que yo, tu hombre, transito por las sendas de la vida, hacia ti, tropezando por momentos con las injusticias, los desaciertos y las tristezas intempestivas, evadiéndolas en todo momento…
Por eso mi espíritu y mi alma te pertenecen…
Allí donde descanses…yo velaré tu sueño…
Allí donde derrames lágrimas de recuerdos…yo mitigare con mi abrazo tus lamentos…
Allí donde necesites hablar a los cielos de tus imperfecciones…yo te escucharé y besaré tu frente…para que no olvides que por fuera podemos ser todos distintos, pero por dentro somos únicos…
Tú y Yo…

Rompecabezas

Día a día las piezas informes, descabelladas, sin sentido, del rompecabezas de mi existencia, se están uniendo entre sí, no de manera arbitraria, sino siguiendo patrones pensados y generados por mi YO. Se reordenan y dan forma a algo que se denota a simple vista como bello, deseable. Me provoca ansiedad, dolor, tristeza, amor, odio, desenfreno e inquietud.
Sólo aspiro a ver la obra finalizada. Extendida en la mesa de la ruleta de la vida. Sé que lo lograré. Y podré apreciar en mi carne y en mi espíritu, la paz, la felicidad de todo mi ser.
Todos los sentidos humanos entrelazados, como en un baile sensual y provocador, en un éxtasis constante y desbordante de sabiduría.
Este elixir tan maravillosamente hermoso, legaré a mis hijas.
Ellas son mis únicas herederas…