viernes, 26 de noviembre de 2010

Diario del día

Buenos Aires, 24 de Noviembre de 2010


Este es un nuevo paso. Desde luego hacia delante. Tengo mucha expectativa en la superación. Tengo Fe y al mismo tiempo mucha emoción contenida. Es un corte definitivo. Una puerta que se cerró definitivamente. Se abrirá otra, no tengo dudas, así tendrá que ser.
De mi depende.
Sólo quiero dejar mi alma tormentosa para siempre.
Refugiarme en la vida. En todo lo que ello implica. Cielo, Tierra, Aire y Fuego.
Luchar y recuperar el que fui una vez.
Borrar los deslices y lo que se trasluce de mi corazón y mi alma.
La mueca y la tristeza reflejada en mis ojos.
Siempre.

A partir de ayer...

A partir de ayer aprendí, o mejor dicho comienzo de nuevo a caminar.
Es una rehabilitación lenta pero totalmente beneficiosa.
La atrofia de mi músculo aurículo-ventricular me tenía a mal traer, desde hace mucho tiempo.
Tengo mucho ánimo en salir definitivamente del encierro emocional en el que me encontraba.

Superé a empujones ( yo creo que me empujaban de adelante, de frente, no desde atrás como se suele hacer a modo de incentivo ), las trabas ( que fea palabra que se presta a confusión, para una realidad nuestra jajaja ) o los excesos mentales que Yo me imponía.

No se si fue miedo o cobardía, quizá la parálisis que padecía es o fue ( me conviene usar el pasado del verbo, creo que refleja mejor la decisión no? ) producto del mismo corazón que me impedía desprenderme del dolor que tenía incorporado y que se alimentaba como un parásito de mis sentimientos ( una vulgar tenia saginata espiritual, pero no deja de ser un parásito ).

Es duro decir Adiós, y más fácil decir Hola, escribí una vez.
Cerrar con cuatro llaves todo el pasado.
Encontré los ojos de las cerraduras, oxidados estaban los mecanismos de cierre, pero funcionaron.

Escuché los otros días una letra de un tango que decía mas o menos así……”Ahora te encuentras, detrás de las puertas de mi pasado”….
Maravillosa expresión resumida de la realidad.

Pero como todo en la vida, tiene peros…..
Tuve que guardarme por respeto y lealtad a otros ( por secretos revelados ), palabras, que en otras circunstancias aliviarían aún más el descargo o desahogo, el peso que llevaba mi alma, al quitarme todo, extirpando todo.

Lastimar con las palabras y perder una amistad, por querer satisfacer mi ego, no fue nunca mi estilo… ¿porque debería cambiar ahora?...
Borro esas humillaciones recibidas, que se las lleve el viento y el tiempo, y …mejor me quedo con Luci…como decía Pappo.
Jajajaja!!!!!!!!!!!

Amén Chicos….siempre Amén.