Cartas!!!!
Me deslumbré en la primera cita…
En el primer encuentro…
Con un aire de gracia, envolviste la tarde con un perfume dulce a claveles rosados.
Tu mirada, esos ojos, irradiaban frescura. Tu sonrisa se desplegaba en un abanico de perlas.
Los días se sucedieron y las noches fueron eternas.
Llegó el momento de tibieza, paz y serenidad, donde pude leer en tu corazón, que la gitana que habita dentro tuyo, tiró las cartas sobre tu espíritu apacible, formando un círculo de colores, con números y figuras.
Separó de esa rueda de naipes, dos de su lateral izquierdo y dos de su lateral derecho. Dejando al círculo con dos simbólicas puertas abiertas. No llegué a ver cuales eran esas cartas.
Esos movimientos hechos por la gitana, eran y fueron cruciales para mí.
Atentamente, seguí con mi vista los gestos de ella cuando buscaba interpretar el significado de las cartas escogidas según su criterio misterioso y esotérico.
Ví que movía sus labios casi de manera imperceptible, como si hablara en susurros. Esas palabras suaves y precisas iban dirigidas hacia ti…
Y Ella dijo…
…”Él contempla tu belleza sin codicia, tiene hacia ti un amor desinteresado”…
Pero…
…”La realidad y tu corazón ven esa contemplación de manera diferente. Tu amor hacia Él sólo tiene un sentido…el placer…y el futuro, si, ese futuro es incierto, porque tú desde hace mucho tiempo, no ves que llegue a tu persona, con los sueños que anhelas”…
…”Ese deseo, te sigue, ese anhelo no es tu prioridad, pero no haces nada para librarte de él, persistiendo en cometer los mismos errores del pasado”…
…”Debes dejarlo, aléjate de Él”…
”Lo dañarás irremediablemente, lo marcarás con un hierro candente, en lo más profundo de su corazón, pero sin malicia, pero sí, de forma consciente”…
…”Sólo el camino que te resta recorrer, te dará la respuesta a todas tus dudas de hoy y de siempre”…
…”Hoy perdiste una vez más”...
Ambos perdimos hoy, dije para mis adentros. Mis ojos casi muertos, mis oídos cristalizados por las lágrimas, la dureza de las palabras vertidas, como lava hirviente, por la gitana, paralizaron mi pulso, mi ánimo y mi aliento…
Salí de esas profundidades, salí de esos días y de esas noches, y traté de volar, siguiendo la dirección del viento, con mi alma hecha un desgarro de carne y huesos, para nunca más volver…
