viernes, 29 de octubre de 2010

Contención

Contención, ese muro…
El muro, respaldo del Alma…
El agua, como la sangre se filtran, por el resquebrajado corazón…
Opresión de las sienes con sus manos crispadas…
Ojos que se entre cierran como si todo se volviera de noche…
De la boca brotan quejidos, de abundante manantial de pureza antes, ahora, con el oculto cianuro, para que su sonido sea amargo y cruel…
El asfalto de sus pulmones se derrite lentamente, expone el tatuaje del dolor, deja que la angustia se exhale con fuerza, con la rémora del desconsuelo como acompañante a ese viaje de salida…
La imagen se desvanece, todo el cuerpo cae…
Los ojos ahora sí, se abren para siempre y en ellos se refleja la luz por siempre…
Si sólo hubiera tenido contención...

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