Escucha bien!!!
Hundes tu puñal de la realidad,
en medio de mi pecho.
Mis pulmones expandidos,
de oxígeno contenido,
están maltrechos.
Por tu desdén y crueldad,
haces comentarios sin sentido,
que por mí son bien sabidos
que nada existe entre los dos.
Y eso siempre fue una verdad,
tanto para mí como para vos.
Ahora es solo un compromiso,
de carne según la ocasión.
Yo nunca fui sumiso,
a tu carácter e incomprensión.
Solo mostré lo que soy,
un hombre de razón,
de amor y rebeldía,
de las cosas que se imponen,
día a día.
Simplemente nunca oculté,
las campanadas de mi interior,
que con un sonido ensordecedor,
me dijeron que eras tú,
la mujer indicada.
Pero la vida es intrincada,
absurda y traicionera,
solo es sabio quien espera,
a que todo pase.
Con templanza y coraje,
para que sanen las heridas,
del pasado y del presente.
Siendo después todo diferente,
cuando otro día comience.
Y seguir siendo inocente,
ingenuo y consecuente.
De querer a una mujer,
más allá de su parecer,
de su vida o su fracaso.
En mí, como hombre,
siempre encontrará…
Una vida llena de paz…

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