Quimica
Porque entras en mi mente,
así de repente.
Y perturbas mi sueño,
dejando yo de ser el dueño.
Despierto en la oscuridad,
sudando rabia y pasión.
Tengo plena certeza,
que tu recuerdo no es más
que una casualidad.
Tropiezo en la luz con tu figura,
ya no estás a mi altura.
Me propongo olvidarte,
y lo único que hago es recordarte.
Asocio miles de palabras,
en busca del acertijo,
que los magos han predicho,
que siempre estarás.
Las luces se encienden,
iluminan refulgentes,
mis ojos ardientes.
La fiebre invade mi cuerpo,
mis huesos crujen a un tiempo,
como una canción olvidada
muy vieja pero recordada.
Por el corazón maltrecho,
sigue mi alma en el lecho.
En tanto mi memoria no evade
los días vividos,
ni los males sufridos
de tanto pensar en la nave
que me eleve a los cielos.
Las gotas de lluvia,
mojan mi rostro,
Golpean mis sienes,
el galope de los centauros.
Son dolores intensos, continuos.
Se calman al amanecer,
con la brisa y el canto de las aves.
Mi corazón está vacío,
enlazado por púas hirientes,
que dejan caer la sangre,
formando en mi pecho,
figuras que el calor seca en mi piel
como si fueran tatuajes mutantes.
Día tras día,
noche tras noche,
trato de descifrar el mensaje.
Mi desvelo por ti,
Mi deseo por ti,
Mi vida por ti.
La química aplaca mi locura,
solo por unas horas.
Adicciones para vivir,
soluciones al pasar,
de un estado ilusionista,
con la magia de la realidad.

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