Desquiciado
Siento desgarrado el corazón. No puedo controlar el dolor y la angustia que se apoderan de mi espíritu, sin darme la posibilidad de recuperarme.
Reviso en detalle el pasado reciente, y solo descubro, desdén, ironías, falsedad y hasta cierto sarcasmo en todo. En cada una de las palabras y dichos vertidos a lo largo de este tiempo.
Descubro como si el haber mostrado mi alma. Y esa alma, fuera un personaje grotesco, que la chusma se burla. Siento el ridículo adueñarse de mí como la permanente soledad.
Todo lo abrigado entre mis brazos, se esfumó como si hubiera bebido ajenjo, y mi cuerpo estuviera rociado de almizcle.
El trance es fatal, demoníaco, voluptuoso y al mismo tiempo lleno de vacío. Una mezcla fatal de químicos y sentimientos.
Mi mente da vueltas sin cesar. Las noches son tormentosas, por la variedad de castigos que aplico a mi ser.
El fin…no sé cuando llega. Esta función de dolor y tristeza no se aleja.
Llega a una confusión tal mi situación, que no distingo la verdad de la mentira. El olvido del desprecio. El rencor del reproche. El despecho del recuerdo.
Mi voluntad esta quebrada. Mis huesos no permiten que me ponga en pie. Tengo vencidos, después de mil combates, mis músculos.
Solo mis ojos se mantienen abiertos. Esperando…
No lo sé…quizás otro día más…

No hay comentarios.:
Publicar un comentario