sábado, 1 de agosto de 2009

Ojos

Ojos nunca vistos en los viajes de regreso...
Ojos color del cielo, que protegen las nieves eternas...
Ojos del color de una piedra preciosa, que brillan sin pedirlo...
Lo sorprendente de todo es que a ambas feminas, se les podia ver el alma...
Almas que vigilan las miradas indiscretas de la virilidad conquistadora...
La sorpresa es aun mas elocuente, cuando tomo conciencia que mi daltonismo, se desluce ante la belleza femenina...

No hay comentarios.: