jueves, 30 de septiembre de 2010

Tomar en cuenta

Por momentos me persigue el arrepentimiento en cada acción que realizo. Si bien no en su totalidad, si, en las que se refieren el exponer mis sentimientos.
Una culpa que actúa como una sombra, quitando luminosidad a mis apreciaciones, que en un principio son sinceras, emotivas, y que brotan desde lo más profundo de mi ser.
No he podido desentrañar la existencia de hipocresía, burla, reproche, rencor o alguna malicia entrelazada en cada una de las palabras vertidas, ya sea de forma verbal o escrita.
Reconozco, que escribiendo soy más locuaz y preciso que hablando. Es ahí, al hablar, donde mi mente se pierde en un sinnúmero de ramas y vertientes, de un simple lago, riacho o árbol menudo de tallo, produzco un arbusto, una enredadera, el cual, esa palabra, o esa agua, al principio cristalina, se convierte en un torrente descontrolado, que hace perder la noción, el concepto y el motivo real.
Considero, que suele pasarme que en el afán de expresar todo, con el objeto de liberarme totalmente, termino preso y condenado, cual vulgar ladrón de manzanas, sin defensa y con el ultraje que ello implica.
Mientras que escribiendo, la tranquilidad de las expresiones, los modismos, la síntesis y todo lo relacionado a la prosa, lírica o elegía, obtengo más libertad.
Esa es mi esencia. La libertad de mi ser. El encuentro conmigo mismo, pero debo admitir que me auto censuro en muchas oportunidades, para no perder ese saber que me brinda el destinatario de mis cartas.
La inseguridad a perder ese contacto, me vuelve frágil, débil, servil por momentos, meloso en algunas ocasiones, y por demás reiterativo, ocasionando en consecuencia un caos. Mi caos.
Consigo a veces, vencer ese escollo, salir de ese tráfico, pero son más las ocasiones en que me veo envuelto y enmarañado en mis propios pensamientos, consiguiendo con ello a posteriori, mi propia crítica excesiva, cruel y devastadora, que orilla el subestimar y vilipendiar mis sinceros sentimientos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cartas!!!!

Me deslumbré en la primera cita…
En el primer encuentro…
Con un aire de gracia, envolviste la tarde con un perfume dulce a claveles rosados.
Tu mirada, esos ojos, irradiaban frescura. Tu sonrisa se desplegaba en un abanico de perlas.
Los días se sucedieron y las noches fueron eternas.
Llegó el momento de tibieza, paz y serenidad, donde pude leer en tu corazón, que la gitana que habita dentro tuyo, tiró las cartas sobre tu espíritu apacible, formando un círculo de colores, con números y figuras.
Separó de esa rueda de naipes, dos de su lateral izquierdo y dos de su lateral derecho. Dejando al círculo con dos simbólicas puertas abiertas. No llegué a ver cuales eran esas cartas.
Esos movimientos hechos por la gitana, eran y fueron cruciales para mí.
Atentamente, seguí con mi vista los gestos de ella cuando buscaba interpretar el significado de las cartas escogidas según su criterio misterioso y esotérico.
Ví que movía sus labios casi de manera imperceptible, como si hablara en susurros. Esas palabras suaves y precisas iban dirigidas hacia ti…
Y Ella dijo…
…”Él contempla tu belleza sin codicia, tiene hacia ti un amor desinteresado”…
Pero…
…”La realidad y tu corazón ven esa contemplación de manera diferente. Tu amor hacia Él sólo tiene un sentido…el placer…y el futuro, si, ese futuro es incierto, porque tú desde hace mucho tiempo, no ves que llegue a tu persona, con los sueños que anhelas”…
…”Ese deseo, te sigue, ese anhelo no es tu prioridad, pero no haces nada para librarte de él, persistiendo en cometer los mismos errores del pasado”…
…”Debes dejarlo, aléjate de Él”…
”Lo dañarás irremediablemente, lo marcarás con un hierro candente, en lo más profundo de su corazón, pero sin malicia, pero sí, de forma consciente”…
…”Sólo el camino que te resta recorrer, te dará la respuesta a todas tus dudas de hoy y de siempre”…
…”Hoy perdiste una vez más”...
Ambos perdimos hoy, dije para mis adentros. Mis ojos casi muertos, mis oídos cristalizados por las lágrimas, la dureza de las palabras vertidas, como lava hirviente, por la gitana, paralizaron mi pulso, mi ánimo y mi aliento…
Salí de esas profundidades, salí de esos días y de esas noches, y traté de volar, siguiendo la dirección del viento, con mi alma hecha un desgarro de carne y huesos, para nunca más volver…

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ángel Mío

No te preocupes Ángel Mío…
Caminé mucho atravesando los tiempos reales…
No tienes que demostrarme nada…
Sólo quiero que sepas…que pase lo que pase. Se sucedan los días y las noches solitarias y de espera a mi llegada, mientras contemplas tu rostro reflejado en los espejos del alma, iluminado por las estrellas y la luz del sol, lo que tu corazón te habla al oído…
Ten presente, que yo, tu hombre, transito por las sendas de la vida, hacia ti, tropezando por momentos con las injusticias, los desaciertos y las tristezas intempestivas, evadiéndolas en todo momento…
Por eso mi espíritu y mi alma te pertenecen…
Allí donde descanses…yo velaré tu sueño…
Allí donde derrames lágrimas de recuerdos…yo mitigare con mi abrazo tus lamentos…
Allí donde necesites hablar a los cielos de tus imperfecciones…yo te escucharé y besaré tu frente…para que no olvides que por fuera podemos ser todos distintos, pero por dentro somos únicos…
Tú y Yo…

Rompecabezas

Día a día las piezas informes, descabelladas, sin sentido, del rompecabezas de mi existencia, se están uniendo entre sí, no de manera arbitraria, sino siguiendo patrones pensados y generados por mi YO. Se reordenan y dan forma a algo que se denota a simple vista como bello, deseable. Me provoca ansiedad, dolor, tristeza, amor, odio, desenfreno e inquietud.
Sólo aspiro a ver la obra finalizada. Extendida en la mesa de la ruleta de la vida. Sé que lo lograré. Y podré apreciar en mi carne y en mi espíritu, la paz, la felicidad de todo mi ser.
Todos los sentidos humanos entrelazados, como en un baile sensual y provocador, en un éxtasis constante y desbordante de sabiduría.
Este elixir tan maravillosamente hermoso, legaré a mis hijas.
Ellas son mis únicas herederas…

jueves, 23 de septiembre de 2010

Bebida

La mujer es como una botella de buen vino.
Hay que sacarle el corcho despacio, dejarla despues reposar por un instante, y beberla delicadamente. Percibiendo su perfume, disfrutando su sabor. Dejar que su cuerpo, su líquido, pase a nuestras entrañas, y le den el calor merecido.
Por eso es que hay tantos tontos en este mundo que beben cerveza y lo único que logran es engordar...

Ciclo

El hombre nace, vive y muere por una mujer.
Cuando es recién nacido, tiene el instinto suficientemente desarrollado, para buscar los pechos de una mujer, su madre, para alimentarse. Juega con ellos, los acaricia, los aprieta, los engulle en su boca con pasión.
A medida que crece, se aferra a las piernas de una mujer, las roza con sus pequeñas manos, las acaricia, son su bastón juvenil, para que puedan servirle de apoyo en la etapa de sus primeros pasos.
Contempla la figura de una mujer, sus curvas, sin llegar a comprender el porque de esa belleza, pero si con la seguridad de amar y endiosar.
En las noches se duerme cálida y plácidamente, quedando los dedos de su mano como una estrella de mar, extendidos y relajados, sobre el cuerpo de una mujer. Apoyando todo su cuerpo por la piel de esa mujer.
Busca en su mente, analiza, piensa y razona, en su pubertad, cómo pudo y donde estuvo durante 9 meses dentro de una mujer, su madre, y de que manera pudo ver la luz por primera vez.
Ahí es cuando se convierte en hombre, y como una calesita de su infancia, cuando jugaba inocentemente, reinicia su laberíntico viaje a través del cuerpo de una mujer. Ya nunca más su madre, sino una mujer.
Ahora es cuando lo primero que le atrae de una mujer son sus pechos.
En el fondo de su memoria, anidan los recuerdos de su lactancia materna, la redondez de esos pechos, el olor, su suavidad. Y cuando sus ojos y su virilidad se posan en los pechos de una mujer genera de manera diferente una sensación única, majestuosamente explosiva. La sensación de esa carne suave, delicada, esponjosa. Siente deseos de besarlos, apretarlos, jugar con sus pezones, pegarse a ellos de manera natural. Girando de nuevo en ese carrousel que lo lleva en un viaje de adulto a niño y de niño de nuevo a adulto. Todo en un instante. Sus goces, ahora, son diferentes. Vuelve a nacer…
Se aferra luego a las piernas de una mujer, no como bastón de su incipiente caminar de niño, sino que se une a ellas, percibe la tersura de la piel, la excitación de todo su cuerpo. Experimenta el cambio constante entre su respiración y el galopar salvaje de su corazón. Ese cambio repentino sólo esta explícito en la naturaleza. Su propia esencia.
Esas piernas lo someten, lo aprietan fuerte, se anudan a su cintura, no lo dejan escapar. Nunca más podrá ser libre. Son cadenas que llevará siempre en su cuerpo, en su mente y en su propia alma.
Todo ese viaje por la vida, lo lleva a la deriva, lo torna diferente. Lo convierte en un niño nuevamente, y de manera distinta, ya no se plantea desde que lugar emergió a este mundo.
Ahora más que nunca, quiere hundirse en ese mundo, del que salió hace mucho tiempo. Quiere recorrerlo, quiere sentirlo en su piel, vivirlo, quiere perfumarlo con su simiente.
Y así repetir un ciclo que sólo Dios pudo entregar, un regalo, una bendición, al hombre en esta vida.
Y cuando ya se acerca el hombre al final de sus días, sabe que siempre, tendrá a una mujer. Una madre, o una esposa, o una hija, o una nieta o una enfermera, pero siempre tendrá a su lado como cuando nació a una mujer.

martes, 21 de septiembre de 2010

Yo no sabía

Yo no sabía que buscabas en mí, sólo las mieles de la abundancia.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo el placer que te negaste tanto tiempo.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo palabras vacías, sin poesía y perder así la calidez que adornan nuestro idioma.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo tapar la imagen del pasado que te persigue en las noches de cama solitaria.
Yo no sabía que buscabas en mí, que la visión de la vida estuviera en la misma dirección que la tuya.
Yo no sabía que buscabas en mí, que los besos te permitieran alcanzar la cima de tus sueños.
Yo no sabía que buscabas en mí, despedirte sin dar explicaciones.
Yo realmente no sabía…

sábado, 11 de septiembre de 2010

Aprender la Leccion

Sentí los nudillos duros, como acero, calientes como leños incandescentes, estrellarse sobre mi mandíbula.
Escuché el sonido de los huesos quebrarse en cientos de pedazos en mi interior.
Mi cuerpo se sacudió como una alfombra expuesta y vapuleada en el borde de un balcón de piedra, para quitarle el polvo y la suciedad acumulados, de años.
Así fui cayendo, en cámara lenta, mientras escupía partes de mi boca abierta, dientes, carne y sangre.
Mis ojos estaban abiertos como los ojos de buey de los barcos.
Dos tenazas, sus manos, me sujetaron de mis ropas y me levantaron como si fuera de algodón. Quedé flotando en el aire, como un ahorcado, balanceándose mi cuerpo, como una bandera de rendición, con apenas una leve brisa.
De momento, el hombre, clavó sus ojos sobre mi estúpida estampa y me dijo…
.- Miráte, observa en ese espejo y dime que ves.
Balbucié, como pude, algo ininteligible, monosilábico. Creo que respondí…
.- A mí.
.- Noo!!!, pequeño hijo de puta. No eres tú. Es la imagen que brindas a los demás. Eso es lo que tú ves reflejado en este espejo.
.- Dime que ves, hijo de puta, dímelo. gritó desaforadamente.
.- Mi alma, veo mi alma. dije yo, llorando y escupiendo coágulos de mi sangre.
Sin soltarme ni por un momento, apretó mi cara sangrante al espejo y solo me dijo…
.- Aprende, hijo de puta, que así como te ves, nadie te respetará.
Debes elevar tu espíritu.
Debes ser consecuente con tus actos.
Debes dejar de ser un maldito ingenuo.
Debes aprender esto muy bien, si es que quieres tener tus huesos sanos.
Debes confiar en ti. Sólo en ti.
Desecha lo inútil, lo necio, lo ridículo, lo descastado, lo irracional.
Vive con tu prosa, tu poesía, tus libros, tu alcohol, tu tabaco, pero no descuides tu alma.
¿Entiendes, hijo de puta?
.- Si, si. Entendí. dije yo, agotado totalmente.
Me depositó en el piso frío y húmedo. Acomodó mi cuerpo en una posición, que al momento no pude descifrar, fue en ese instante cuando me dijo…
.- Entonces, ahora rezaremos los dos ante este altar, que es la representación de la Vida, para que nada ni nadie, te desvíe de tu destino y de lo que tienes que ser.
.- Reza conmigo…
Iba a santiguarme por acto reflejo, cuando desperté todo sudado y con mi respiración agitada. No podía gritar. De mi garganta, no salió ningún sonido. Me sentía ahogado. Respiré suavemente. Mi corazón se aquietó. Mi mente se aclaró. Logré ponerme en pie y aún un poco atontado, como si hubiera bebido mucho la noche anterior, y me dirigí al baño.
Era todavía noche cerrada, pero el instinto rutinario, hizo que encendiera la luz. Cuando iba a apagar el interruptor, giré mi cabeza y enfrenté al espejo.
Fue el último movimiento que hice, estaba petrificado viendo mi rostro. Era una masa informe. mi boca parecía…algo difícil de explicar con palabras.
No pude decir ni pensar nada más. Sólo sé que ese fue el primer día de mis últimos días por venir.
Y todo fue distinto. Todo…

viernes, 10 de septiembre de 2010

H2O+Na+K+C6H12O6

Sentado estoy. Acodado sobre una pequeña mesa. Sosteniendo en mi mano un vaso, a medio llenar, de añejo escocés.
Pensativo estoy. Mientras veo como, una a una caen, en el piso encerado, mis lágrimas. Si, he logrado llorar.
He formado un símbolo mágico, místico y supersticioso con cada una de ellas.
Dejan en su recorrido, hacia el vacío, huellas imborrables, por los surcos de mi rostro.
Algunas están regadas en mis ropas. Otras, sobre el mantel que cubre la mesa y unas pocas le dieron otro sabor a mi bebida.
Un sabor diferente. Auténtico. Real. Único.
Agua, sodio, potasio y glucosa…
Vida, sal, mineral del cuerpo, y dulce, son sus compuestos.
Todo resumido en una simple gota. Si, una pequeña y diminuta gota.
Una lágrima más…
Transitando estoy, una etapa de mi vida adulta, en que estas secreciones disminuyen.
Ya no soy un niño. Mi adolescencia y juventud, se han ido retirando de mi cuerpo, como el recambio de piel de algunos animales, que la naturaleza pobló esta bendita tierra.
Ese pasado ya no forma parte de mí. Está en el recuerdo, imborrable, bello y cruel, momento vivido.
Mi realidad hoy, es el espejo de mi propia alma.
Se que a medida que el reloj del tiempo, siga con su particular sonido, ese tic tac recurrente, olvidaré cómo es y qué se siente al llorar.
Llorar rabia. Dolor. Alegría. Tristeza. Desazón.
Por eso disfruto este momento, porque el sentido, la ocasión, así lo amerita, y porque mis sentimientos siempre se manifestaron a través de los fluidos.
Mi sangre para las letras…
Mi simiente para la vida…
Mis lágrimas para el amor y el dolor.

A Tí

Oh!!! Qué has hecho de mi…Bella Mujer.
Has logrado que el grifo de mi corazón se abra y se resquebraje como una represa.
¿Durante cuánto tiempo protegí esas murallas de piedra, finas pero resistentes, de todo y contra todas las cosas de la vida? De nada sirvió ser…
Duro e implacable.
Sincero y filibustero.
Fiel e infiel.
Promiscuo y reservado.
Hablar solo y sentirme desventurado.
Apacible y desganado.
Criticado y vapuleado.
Admirado y denostado.
Loco descarriado. Maldito entre los malditos.
¿Pero sabes qué Admirable Mujer?
Has perforado del todo mi alma…y ya no hay retorno.
Sangre y lágrimas se deslizan por todo mi ser.
He llorado y lloro, Cándida Mujer, por muchas razones…
Siento mis pies fríos, húmedos, genero sonidos al mover mis dedos, como una música de flautas medievales…
Siento la viscosidad de la mezcla de la sal y el plasma.
Me arrodillo ante ti, Madre.
Has liberado con tu beso y tu caricia mi encierro de años.
Has permitido que sea libre. Libre para siempre, hasta que los cielos se abran y me guíen hasta Tí.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gracias!!!

Agradecer...Una palabra que encierra bajo llave, dentro de un cofre de plata, toda la sinceridad que puede estar contenida en un sentimiento.
Agradecer...Un beso. Una caricia. Un saludo. Un abrazo. Un deseo a cumplir.
Agradecer...La misericordia del Gran Señor!!!. Salvarse de un mal momento. La consagración del artista, a travéz del éxito. El público. Su público.
El Sol con brillo y luz. El Agua de las lluvias. La Tierra granulada, fértil y viviente. El Fuego con sus bellos tonos y su calor. Una invitación al encuentro, al amor humano.
Agradecer...La vida misma es eso.
Agradecer...Más que pronunciar en las mañanas una oración a los cielos, se debe Agradecer.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Incomparable

A cada hora...En cada unos de sus momentos, las agujas del reloj se unen como el corazón al espíritu. Son una sinfonía perfecta, sincronizada...
Es solo comparable ese instante a la unión de los cuerpos celestes...
Como lo es también en la fusión de los sentidos, en los fluidos que producen el climax, la comunión de la ... naturaleza humana de los géneros...
Eso es arte, es realidad, es vida, es muerte, es todo...

Observación

Ojos...
Son solo ojos...miran pero no ven...
La mente...
Su mente y concentración están en otra dimensión astral...
Los rasgos de su rostro dialogan con los espíritus presentes en el lugar...
El vacío que existe en derredor y que hay a lo lejos, son como la vista de un paisaje en una postal de correo...no tiene vida...
Los iris navegan como botes en un caudaloso río, alimentado por los deshielos...
Son solo ojos...

Aviso!!!

Los años te llevan inexorablemente a las dos orillas, el bien y el mal,por ese gran mar que es la vida. Solo hay que ser un buen nadador y mantenerse a flote...