lunes, 12 de abril de 2010

Imposición


Si hubo un tiempo en el cual alguien te dio el nombre de una flor...
Convertiré los campos de trigales, en desiertos sin más que arena
y piedras...
Si por casualidad alguien tuviera la osadía, de personificarte en
un ángel...
Haré que el cielo sea noche eterna, sin espíritus, sin estrellas,
ni luna ni sol...
Si por la mente de alguien se cruzara querer ofrecerte

un color para encumbrar tu belleza...
Destruiré todos los prismas terrenales, para que solo una rayo de
luz blanca te ilumine...
No hago ni haría todos estos actos de locura, para empalidecer
a Otello, ni tampoco utilizaría la maldad y la envidia de Yago,
para influenciar mi alma.
Sino que como eres la viva expresión de mis sentimientos,
no puedo ni debo permitirme el lujo, que poseas algún detalle,
que te ligue al pasado.
Sería como renacer. Todo nuevo. Todo diferente. Todo único.
Las caricias, los besos, los abrazos, las miradas, el perfume de
la piel. Hasta el sudor frío que pueda deslizarse por tu espalda,
sería la descarga de adrenalina, que como conductora de la
electricidad, recorrería tu sistema nervioso, desde el
hipotálamo hasta la punta de los dedos de tus pies.
Y así de esa manera, y como nunca, podrás sentir en tu
corazón el galope del mejor caballo árabe, con sus crines
doradas, elevarte por los aires en una carrera sin final.

miércoles, 7 de abril de 2010

Quimica

Porque entras en mi mente,
así de repente.
Y perturbas mi sueño,
dejando yo de ser el dueño.
Despierto en la oscuridad,
sudando rabia y pasión.
Tengo plena certeza,
que tu recuerdo no es más
que una casualidad.
Tropiezo en la luz con tu figura,
ya no estás a mi altura.
Me propongo olvidarte,
y lo único que hago es recordarte.
Asocio miles de palabras,
en busca del acertijo,
que los magos han predicho,
que siempre estarás.
Las luces se encienden,
iluminan refulgentes,
mis ojos ardientes.
La fiebre invade mi cuerpo,
mis huesos crujen a un tiempo,
como una canción olvidada
muy vieja pero recordada.
Por el corazón maltrecho,
sigue mi alma en el lecho.
En tanto mi memoria no evade
los días vividos,
ni los males sufridos
de tanto pensar en la nave
que me eleve a los cielos.
Las gotas de lluvia,
mojan mi rostro,
Golpean mis sienes,
el galope de los centauros.
Son dolores intensos, continuos.
Se calman al amanecer,
con la brisa y el canto de las aves.
Mi corazón está vacío,
enlazado por púas hirientes,
que dejan caer la sangre,
formando en mi pecho,
figuras que el calor seca en mi piel
como si fueran tatuajes mutantes.
Día tras día,
noche tras noche,
trato de descifrar el mensaje.
Mi desvelo por ti,
Mi deseo por ti,
Mi vida por ti.
La química aplaca mi locura,
solo por unas horas.
Adicciones para vivir,
soluciones al pasar,
de un estado ilusionista,
con la magia de la realidad.

Exposicion

Quiero que tú sepas una cosa.
Como soy por dentro.
Nadie lo sabe.
Por eso quiero que tú lo sepas.
Mi corazón es…
como una esponja de mar,
absorbe la energía,
a través de sus poros,
tiene el calor del fuego,
el color púrpura,
tiene el agua de la vida,
la suavidad del algodón,
tiene la fuerza de un toro salvaje,
la paciencia que dan los años,
tiene la experiencia de la soledad,
el dolor de la tristeza,
tiene la sonrisa de un niño,
el latido de la música,
tiene los caminos a la libertad,
las calles de la ciudad,
tiene las noches más dolorosas,
las luces más tenues,
tiene el tamaño de mi puño,
los más dulces sentimientos,
tiene guardados los recuerdos,
el futuro que se aproxima.
Todo lo que tú pidas lo tiene.
Por eso quiero que tú lo sepas.
Solo tú.

Me aferro a ti

Me aferro a la pasión,
como me aferro de ti
Porque eres como los cometas,
que surcan los cielos, sobre
los campos silvestres.
Siento la libertad de volar,
volar a través de tu piel.
Ver tu cuerpo de colores brillantes,
con alas de papel que siguen los
pasos de baile que el viento delinea
como un solfeo de orquesta.
Y yo como espectador asombrado,
con los pies en la tierra sigo
aferrado de ti, moviendo el
cordel que la lejanía da destreza
al aviador.
Me complace y me llena de éxtasis,
porque me aferro de ti.
Para ser libre, para que seas tú
libre.
Libre en tu caminar sobre los
sembradíos de girasoles, que siguen
tus pasos. Tu danza. Tu seducción,
así me aferro de ti.
Porque apareciste en mi vida, para
mostrarme como dije una vez,
…Que la vida tiene sentido. Y porque estoy
vivo...
Por eso me aferro de ti.

Exclamación

Quisiera poder decir tantas cosas.
Apresadas están en mi corazón.
No con cadenas a unas piernas de mujer.
Ni tampoco a un pasado olvidado.
Ni mucho menos con eslabones de un egoísmo machista.
Son púas que lo hacen sangrar.
Sus filos tienen veneno.
Una toxina que afecta mi vivir.
Una pócima que paraliza mis sentimientos.
Esas espinas anudan mi garganta.
Esos aguijones hacen que delire en las noches.
Alucinando en mi opresión, siento que pierdo mi instinto.
Extravío en la oscuridad mi poder de seducción.
Solo tengo mis manos libres. Únicamente mis dedos para escribir,
con tinta mis pensamientos.
Del color de mi sangre. Sangre que emana con cada sílaba.
Un fluído vital que escapa de mis heridas.
Heridas de la vida.
Llagas de la soledad.
Lesiones sin curar, se esparcen por mi cuerpo,
como canales de riego en una plantación de vides.
Así como un tatuaje indescifrable, se dibujan mis penas
y mi porvenir.
Es por eso que recurro a ti, te llamo y no duermo por ti, Mujer.
Puedo sentir tu mirada sobre mí.
Percibo tu energía, como un halo de pureza.
Así en este estado puedo ver el brillo de tus ojos.
Las lágrimas contenidas.
La prudencia de tus palabras se esparcen por el ambiente,
como el calor que exuda del hogar en invierno.
Tienes una piel suave. La he rozado con mis dedos.
Tus manos relajadas, se apoyan una sobre otra,
como mezclando las barajas de la Diosa Fortuna.
Uñas firmes, nacaradas de color perlado.
Tu cuerpo fue tallado por los Dioses, uniendo las simientes de todos
los confines de la Tierra.
Ellos moldearon tu figura, semejando los valles, las sierras,
las estepas y las sabanas del África.
De las selvas del Caribe, tomaron el color,
el de tus ojos, que cambian con la luz,
como las hojas cuando la estación de las lluvias está
en su plenitud.
Tus labios delicados, delinean la finura de tus rasgos.
Todo lo que posees es privilegio, para mí.
Un Hombre hecho con la tierra fértil, con una corazón batiendo como
los tambores y los güiros brujos.
Nacido y criado muy lejos de ti.
Pero tan cerca como nunca lo has imaginado.
Mis ojos se pierden cuando están ante ti.
Mis palabras brotan como un manantial de agua cristalina,
pura, llena de emoción.
Mi cuerpo se retuerce con la intensidad de un huracán,
tempestuoso y letal.
Ansía poseerte.
Sabe que tu ser responde a ese llamado carnal y pasional.
Necesitaré muchas noches para recorrer tu bastión inexpugnable a
los sentimientos.
Soy un guerrero paciente, en descanso, pero aún, apto para el combate.
El Fuego lo llevo en mi sangre.
La Tierra me afirma ante tu presencia.
El Agua es mi conductor eléctrico hacia tu edén.
Y el Viento es la música que envuelve nuestras almas.
Todas las cosas que quisiera decir las he dicho.