miércoles, 29 de julio de 2009

Espera...


Espera...

Mesa sin curvas, como la mujer olvidada.
Sillas para dos, vacias de compania.
Mantel a cuadros con colores que brillan de desgaste.
Vasos de vidrio hechos con arena del tiempo.
Platos sin ornamentos, con detalles grises de loza antigua.
Cubiertos planos, trinche de Poseidon, filos dentados, mordedura de hiena, espejos inversos.
Servilletas blanca, tramado de tela similar a un crucigrama.

Espera...

Menu de tiza, pero con mucho apetito.
Luz natural, estelas de humo, brumas de colores.
Olores penetrantes, como un amor carnal.
Labios mojados, eternos y ansiosos.
Rostros con dureza en la piel, son parte del paisaje.

Espera...

Vino en jarra, oscuro como la vida, añejo como la soledad.
Hielo con cortes de ira y furia.
Pan pequeño, amasado con el esmero de la pobreza.
Manteca en rulos, suaves bucles de cabello soñado.
Sal envasada con mitades de cafe tostado.

Espera...

Guiso de geometria, en sus formas y sus tonos.
Sabores consistentes, como los abrazos de amigos.
Suntuosa comida, caliente como el propio deseo.
Migas decoran las diversas banderas.

Espera...

Estomago lleno de ilusiones.
Cigarrillos a la distancia.
Humo y cenizas grises con signos y figuras de ensueño.
Pensamientos diversos cargados de clasicos recuerdos.
Sonrisa de satisfaccion.

Espera...

Ultimos sorbos a la preciada uva.
Cafe de salida, con el calor entrañable.

Espera...

Los ojos en busqueda de respuestas.
Papel arrugado, metales caidos.

Espera...

Regreso incomodo.
Sonidos guturales de dadivas miserables.

Espera...

Valor en levantarse.
Miradas esquivas.
Saludos y agradecimientos por educacion.




martes, 28 de julio de 2009

He perdido...



He perdido las lineas de mi frente,
ahora tengo astas que reflejan mi mente.

He perdido el angel de la mirada,
ahora tengo mis ojos del color de la lava.

He perdido la sonrisa eterna,
ahora tengo una mueca enferma.

He perdido mi corazon bendito,
ahora tengo un musculo de granito.

He perdido la destreza de mis manos,
ahora tengo garras que matan humanos.

He perdido de mis piernas las habilidades,
ahora tengo amorfas extremidades.

Con todo lo que he perdido,
ya no soy un hombre vivo,
y con todo lo que tengo,
ahora soy un ser del infierno.

domingo, 19 de julio de 2009

Conteo

CINCO puntas tiene la estrella
las mismas veces que te ame
no tengo dudas que eres bella
es por eso que no te olvidare.

CUATRO palabras aprendi
de tu idioma el portugues
obrigado y saudade
gostosa y voce.

TRES hojas tiene el trebol
una linda flor del campo
que crece libre bajo el sol
a pura suerte y encanto.

DOS fuentes hay en mi jardin
la de la vida y la inspiracion
de agua pura y cristalina
desbordante de emocion.

UNO no puede vivir
sin tener un pensamiento
que una mujer como tu
representa a cada momento.

jueves, 16 de julio de 2009

Vacio

Vacío. Un balde vacío. El estomago vacío. El corazón lo siento vacío.
Es tormentoso poder descifrar o enumerar, todos los pensamientos confusos, que tengo en mi mente, ahora, en este mismo momento.
Vacío. Deseos vacíos. Hacen estragos en mí.
Ojos vacíos. Miradas vacías. Sin vida.
Caminar sin rumbo. Andar vacío.
El café frío en la mesa. Las colillas, de un número considerable, de cigarrillos a medio terminar. Ambiente y oxigeno con sabor acre y desagradable.
Encierro del tiempo.
Sonidos perdidos en mis oídos. Música a lo lejos de canciones tristes. Versiones desconocidas de tangos de poca difusión y de bluses eternos.
Medicinas. Calmantes. Relajantes musculares. Inductores del sueño.
Lagrimas en los ojos por el cansancio.
Lecturas innecesarias. Libros apilados en un incipiente estante.
Café frío. Sin sabor consistente.
Teclas con suavidad sensual.
Mensajes no recibidos. Carentes de respuestas. Silencio de radio.
Calles oscuras y frías.
Luces tenues, ojos atentos a los ruidos. Oídos alertas a los movimientos.
Confusión, escalón de inicio a un viaje sin sentido. Sin retorno.
Dedos ágiles, capaces de soportar horas de movimientos eclécticos.
Sombras alrededor de la mesa. Oscuridad en la puerta.
Morder la carne para sentir el placer.
El dolor como fuente de supervivencia. Castigo de monje. Silicio de palabras.
Dinero guardado. Ahorros desvanecidos. Perdidas.
Profundidades de la vida. Búsquedas inconclusas, en lugares no recomendables.
Confesiones de amores perros.
Continuación de la crisis. Muecas de crueldad. Burlas inocentes, cómplices.
Decadencia de la edad. Soledad destructiva. Sin rumbo fijo. Sin objetivo. Sin misericordia.
Letra de una canción….el viernes las águilas vuelan, el sábado salgo a tocar, el domingo voy a la iglesia y me arrodillo a rezar. Dios tenga misericordia de mí.
Concordia en la miseria.
Tenazas de castigo. Lenguas mordidas por palabras hirientes.
Envidia desatada genera tormentas de conflictos. Huracanes de mentiras. Maldad concebida por obra y desdicha del intelecto humano.
Locura de ermitaño. Papiros que se usan como papel descartable, Laminas de historia, escritas en la piel de los vencidos.
Corridas bajo la lluvia, el viento. Deslices con caídas y huesos rotos. Maldiciones al mismísimo cielo.
Concentración para elegir la mujer acorde. Nubes de lluvia púrpura patrocinan el evento.
Pestañas caídas, ojos brillosos, signos de sueño. Descansar el cuerpo. Reponer energías. Pensamientos recurrentes para una noche placentera.
Suavidad en la boca del destino. Caronte siempre listo a cruzarte al otro lado de la gran puerta. Quo vadis.
Retrospección y salvación.

domingo, 12 de julio de 2009

Tres Deseos

Una tarde cualquiera
apareciste como en una vidriera,
me sorprendiste sobremanera,
porque eras una doncella.

Una tarde cualquiera
sin saberlo me dijiste hola,
y tu saludo,
me asombro como hasta ahora.

Una noche cualquiera te pude ver
esa noche no fue cualquiera,
pude ver a mi manera,
como tu piel se iluminaba,
a la luz de una vela.

Una noche cualquiera
te tuve entre mis brazos,
y con tus piernas anudadas en mi como un lazo,
sentí toda tu miel que me envolvia en un abrazo.

Una tarde y una noche cualquiera
como quien pide tres deseos,
tres veces te ame,
tres veces te sentí,
tres veces te vi junto a mi.
Y asi como son los deseos,
Asi te esfumaste de mi.

sábado, 11 de julio de 2009

Sera asi? II

Mi subconciente pareciera que solo almacena los daños que me han hecho en los ultimos tiempos. No escatima en detalles a la hora de ponerlos ante mi, como si fueran una pelicula que se repite constantemente.
¿O es la memoria derrotista?.
¿O es la impotencia a no haber actuado de tal o cual manera, que determinara, un desenlace del momento, contrario al realmente acontecido?.

Decision

Debo caminar mas tiempo sobre un suelo cubierto de conchillas, hasta que mis pies sientan, la suavidad de la fina arena que me acerque a las aguas calidas del mar.

Seis

Seis siluetas se acercaron lentamente. En línea. Los tenía frente a mí. Sabia cual era la intención de ellos. El sol me daba de frente. Eso impedía visualizar sus rostros. Apenas podía distinguir el color de sus ojos. Brillantes. Alrededor de ellos se formaba un cono de sombra que les daba una imagen aun más fantasmagórica. Eso me aterraba aun más. No podía dejar de temblar. Abrí lo mas que pude mis cavidades oculares para mostrar creo yo el terror que estaba experimentando. La proximidad de sentir en mi carne y ver el horror, me petrifico al suelo. No atine a realizar movimiento alguno. Era mi fin. De pronto de entre sus ropas que se parecían al color del fuego, salieron y brillaron con la luz, sus armas. Seis pistolas Smith & Wesson, plateadas, calibre 9 mm. Con el mango que tenia incrustado hueso humano, formando muescas, que semejaban condecoraciones, trofeos, de sus logros. Tenían todas un espacio intermedio del mismo color que las armas. Ese espacio tenia escrito algo, que a la distancia no pude descifrar. Con cada paso que daban, una letra se veía. Cada uno tenia partes de un nombre. Pestañee, reiteradas veces, con la intención de que la visión se tornara en cámara lenta. Logre de esa forma leer el nombre que entre todas se formaba. Era el mío.
M de maldad. Recordé entonces que había cometido muchas maldades en mi vida. Los flashes con esos momentos que vinieron a mi mente, me hicieron comprender todo.
U de unión. No había podido unirme nunca a nadie por mucho tiempo, ese fue uno de mis errores en mi larga vida.
E de extraño. Siempre había sido una persona difícil, solitaria, conflictiva. De exterminio. Si, era verdad. Había eliminado muchas cosas. De raíz, para borrarlas de la faz de la tierra.
R de realidad. Otra verdad. Así estaba yo ahora, enfrentando a la vida como lo hice siempre, a los golpes, con caídas y vueltas a recuperarme.
T de traición. Debo confesar que he traicionado muchos valores. Estuvo conmigo todo el tiempo, sin poder alejarla nunca.
E de excremento. Que más puedo decir. La mierda siempre me rodeo y no hice nada para limpiarme. Así estoy ahora. Como lo estuve siempre. Solo.
Solo frente a estas bestias, que solo buscan la venganza. Porque? Que es lo que los moviliza a llegar a esta situación?.
Alto. Deténganse. No pueden lastimarme. Soy la única persona que los puede redimir. Soy el guía por esos caminos oscuros que les esperan detrás de la gran puerta.
No pude decir más. No había ninguna posibilidad de hacerlos entrar en razón. Tampoco valía la pena hacer un esfuerzo más.
Seis explosiones al unísono, salieron de esas bocas gigantes de acero cromado. El percutor de cada una de esas armas había entrado en escena. Habían cumplido su papel al perfección. El libreto lo sabían de memoria. Años de práctica. Aplausos. Triunfos. Laureles de gloria. Música marcial.
Seis silbidos que contenían una melodía hermosa. Heroica. Triunfante. Justiciera. Única. Delicioso sonido, con un compás por demás simple pero perfecto.
Seis puntas huecas de plata. Con una gota. Una pequeña gota de mercurio. Que contenida en esa forma de punta redondeada y hundida, formaba un brillo diferente. La luz del sol las hacia ver de otra manera mas agradable a la vista. A mis ojos.
Seis eran.
La primera me perforo el estomago. Un calor intenso abrió mi carne y desgarro músculos. Exploto dentro de mí. Sentí un fuego intenso, que duro un instante.
La segunda penetro en mis pulmones que sintieron el cimbronazo, haciendo que mi pecho se hundiera formando un cavidad cóncava aun más grande de lo que eran. Mis costillas se quebraron formando una cascada de huesos que se astillaban y cortaban la las venas, y los bronquios como si fuera simple papel.
La tercera atravesó mi cuello de lado a lado. Dio en el medio de mi nuez. Hizo un agujero del tamaño de un botón. Desparramo entre mis cervicales y mi garganta toda su fuerza.
La cuarta dio de lleno en mi hombro derecho. Sentí como el brazo se desprendía del resto de mi cuerpo como cuando uno come una pierna de pollo. La carne se desgarra con facilidad, como si fuera manteca.
La quinta hizo el mismo trabajo. Para eso fue forjada, en mi hombro izquierdo. La misma sensación, el mismo dolor.
La sexta. Esa fue como el postre que esperaba. Dio en el medio de mi frente. Un círculo pequeño, al principio. Lo suficiente para hacer circular toda su energía dentro de mí.
De momento, todo se hizo silencio. Un silencio interminable. Detestable por donde uno lo mire.
Era el momento en que esas balas de plata, de punta hueca, con una gota de mercurio, estallaban como si fueran fuegos de artificio. Todas al mismo tiempo.
Mis ojos se cerraron, ya no tenia fuerzas para mantenerlos abiertos, no pude ver como todo mi cuerpo se deshacía en pedazos. Miles de pedazos. Toda la escena era dantesca, deslumbrante, luminosa, de la sangre, del color de la carne, del color de los huesos.
Los seis formaron un círculo entorno a mis restos. De sus armas aun quedaban señales del humo que salía de sus canos. Cada uno se arrodillo. Tomo un hueso cualquiera. Lo limpio. Y lo pego en la empuñadura. En el espacio que cada uno tenía vacío. Enfundaron esas maquinas preciosas. Giraron sobre sus pies. Y formando una cruz, elevaron sus brazos al cielo y la fuerza de sus oraciones que parecían susurros o zumbidos de moscas, hizo que se elevaran hasta esfumarse en el cenit.
Yo quede allí tendido, desmembrado.

jueves, 9 de julio de 2009

Ilusionado estuve... Emocionado estuve mucho antes... Ansioso estuve muchisimo tiempo antes...

Noche brillante sobre Buenos Aires...Apenas 4 grados...Frio, mucho frio.

Solo era una hora...Simplemente una hora...Apenas una hora...

viernes, 3 de julio de 2009

Casi


Casi siempre...
Casi nada...
Casi casi...
Cada vez que algo pasa en mi vida, casi siempre,encuentro una respuesta a cada interrrogante.
Cada vez que respiro, casi nada desaparece de mi vista, solo el microsegundo del pestañeo de mis ojos.
Cada vez que alterno entre las salidas divertidas y las salidas laborales, casi casi se parecen a las vueltas de la calesita de mi barrio.

jueves, 2 de julio de 2009

Elementos

A veces es necesario aprovechar hasta el ultimo aliento de AIRE, que haya en el globo de la vida.
No desperdiciar ni una gota de esos momentos deseados que se encuentra en el AGUA espiritual.
Poder utilizar las cenizas del FUEGO sagrado, para que sean los nuevos nutrientes de la TIERRA concebida.

Mi Cerebro


Mi hemisferio emocional esta conmocionado,
no tanto por el orgullo mancillado,
sino por la ingenuidad de lo acontecido,
todo se parece a algo ilusorio y perimido.
Mi hemisferio racional esta asombrado,
no tanto por lo evidenciado,
sino por el tiempo perdido,
en analizar algunas cosas que no tienen sentido.