lunes, 29 de noviembre de 2010

Viaje

Hace mucho tiempo, una mujer que pasó por mi vida, me regaló con emoción y alegría una moneda de oro. Sí, una bella y reluciente moneda de oro. Esa moneda estaba engarzada también en oro, y con todo ese montaje, la colgué sobre mi cuello, luciéndola con orgullo.
El tiempo siguió su curso. Esa mujer ya no forma parte de mi presente. Quedó lejos. En el recuerdo y casi en el olvido.
La moneda terminó, guardada, en una pequeña caja de cuero, forrada con terciopelo púrpura.
Pero una vez leyendo un libro de mitología, supe que los antiguos, tenían por costumbre, cuando un ser querido o un camarada de armas moría, se le colocaban dos monedas de oro sobre sus ojos. Esas monedas serían el precio que debía pagar el muerto, su alma, para cruzar el río que separa el submundo de la vida. Y justamente es a Caronte a quien debía entregársele ese pequeño tesoro. Para que lo cruzara a través del río que lo depositaría en la otra orilla de su nueva existencia. De lo contrario, el espíritu del muerto, vagaría por la eternidad.
Ahí fue, que tomé conciencia una nueva realidad.
Ahí también, descubrí que no querría que mi alma vague eternamente, perdida, por lugares desconocidos.
Entonces fue que tuve un sueño…
En él me pude ver, sentado, frente a una mesa tapizada de un rojo sangre y la moneda que yo tenía, situada en el centro de esa mesa, iluminaba el cuarto en el que me encontraba.
De forma súbita, una voz, femenina, suave, dulce, pero al mismo tiempo con un tono firme, me dijo lo siguiente…

-Ya eres adulto, has transitado parte del camino que elegiste...para ti…- y prosiguió:

-Aquí no se te va a juzgar por tus hechos…aún…dijo la Voz, continuando:

-Debes tener en cuenta esto…El día que una mujer te regale otra moneda de oro…Tu hora habrá llegado. Debes tener todo listo para emprender el viaje…Sólo eso, no lo olvides…
y terminó con esta sentencia:

-No temas, aquí estaremos esperándote, para que inicies el viaje…

Desperté, sobresaltado, bañado en sudor, pero no estaba asustado.
Fue un aviso. Y como dicen…”el que avisa no es traidor”…
Es por eso que cuento esto:
Cuando llegue mi hora quiero llevarme estas cosas, tangibles, pero se que se desmaterializaran como yo y las tendré conmigo:
Las flores del Mal de Baudelaire
Los poemas de Bukowski
Un paquete de cigarrillos
Una pequeña botella de escocés
Un disco de Jimi Hendrix
Un disco de Wagner
Nada más. Para que más…
Avisado estoy, prestaré mucha atención de ahora en más…jajaja!!!!
Amen Chicos….siempre Amen!!!

viernes, 26 de noviembre de 2010

Diario del día

Buenos Aires, 24 de Noviembre de 2010


Este es un nuevo paso. Desde luego hacia delante. Tengo mucha expectativa en la superación. Tengo Fe y al mismo tiempo mucha emoción contenida. Es un corte definitivo. Una puerta que se cerró definitivamente. Se abrirá otra, no tengo dudas, así tendrá que ser.
De mi depende.
Sólo quiero dejar mi alma tormentosa para siempre.
Refugiarme en la vida. En todo lo que ello implica. Cielo, Tierra, Aire y Fuego.
Luchar y recuperar el que fui una vez.
Borrar los deslices y lo que se trasluce de mi corazón y mi alma.
La mueca y la tristeza reflejada en mis ojos.
Siempre.

A partir de ayer...

A partir de ayer aprendí, o mejor dicho comienzo de nuevo a caminar.
Es una rehabilitación lenta pero totalmente beneficiosa.
La atrofia de mi músculo aurículo-ventricular me tenía a mal traer, desde hace mucho tiempo.
Tengo mucho ánimo en salir definitivamente del encierro emocional en el que me encontraba.

Superé a empujones ( yo creo que me empujaban de adelante, de frente, no desde atrás como se suele hacer a modo de incentivo ), las trabas ( que fea palabra que se presta a confusión, para una realidad nuestra jajaja ) o los excesos mentales que Yo me imponía.

No se si fue miedo o cobardía, quizá la parálisis que padecía es o fue ( me conviene usar el pasado del verbo, creo que refleja mejor la decisión no? ) producto del mismo corazón que me impedía desprenderme del dolor que tenía incorporado y que se alimentaba como un parásito de mis sentimientos ( una vulgar tenia saginata espiritual, pero no deja de ser un parásito ).

Es duro decir Adiós, y más fácil decir Hola, escribí una vez.
Cerrar con cuatro llaves todo el pasado.
Encontré los ojos de las cerraduras, oxidados estaban los mecanismos de cierre, pero funcionaron.

Escuché los otros días una letra de un tango que decía mas o menos así……”Ahora te encuentras, detrás de las puertas de mi pasado”….
Maravillosa expresión resumida de la realidad.

Pero como todo en la vida, tiene peros…..
Tuve que guardarme por respeto y lealtad a otros ( por secretos revelados ), palabras, que en otras circunstancias aliviarían aún más el descargo o desahogo, el peso que llevaba mi alma, al quitarme todo, extirpando todo.

Lastimar con las palabras y perder una amistad, por querer satisfacer mi ego, no fue nunca mi estilo… ¿porque debería cambiar ahora?...
Borro esas humillaciones recibidas, que se las lleve el viento y el tiempo, y …mejor me quedo con Luci…como decía Pappo.
Jajajaja!!!!!!!!!!!

Amén Chicos….siempre Amén.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Mirada

Frente a mí tengo tus labios rosados, temblorosos.
Mis dedos, los acarician, suave y delicadamente, escuchando
como oídos atentos, tus palabras llenas de emoción…
Mi parpadeo se aquieta, mis ojos se centran en ti,
empañándose con las lágrimas del encuentro.
Atrás, muy atrás, está la desdicha y el pasado sin amor…
Hoy estás aquí. Libre y en paz contigo misma.
Libre y en paz con la vida…

Imagen

Oh! Calíope, tu tierna y dulce voz, se ha diluído en el estanque de agua con flores, como el azucar en mi boca…
Un sabor acaramelado aún conservo en mi sangre…
No hay olvido en mi piel ni en mi corazón…
Las columnas de piedra que adornan mi jardín, están desnudas por el invierno, sembrado está el piso de hojas secas, son las
lágrimas de los árboles y arbustos de tan variadas especies, que forman un público inquieto…
Emiten sonidos elegíacos porque tú no estás, para darles a ellos un espectáculo de color y perfume, adelantando si se pudiese, la primavera de mis canas, derritiendo las nieves de la soledad…
Los arroyos circundantes, regados por el agua fría y cristalina, cantan en coro, alegres melodías de vida y libertad…
Las lluvias se avecinan a lo lejos, con compases de pianos melancólicos, esperando que la salida del sol, eludiendo a las nubes, ilumine la tierra, con brillosos colores de un carnaval alegre y feliz…

Insomnio

En una de mis tantas noches de insomnio…apenas iluminado por la braza encendida de mi cigarrillo, y rodeado de silencio y oscuridad, una voz. Mi voz del Yo consciente, me susurraba suavemente estas palabras…
¿Te has puesto a pensar detenidamente que el alcohol es, en su justa medida, la bisagra entre la realidad y la angustia?...
¿La soledad y el dolor?...
¿La misericordia maldita y el pensamiento filosófico?...
Al reflexionar sobre esas palabras, compruebo que no es desinhibición lo que el alcohol produce en mí. Sino que hace el efecto de ese oscuro encanto que es la falta de sentimiento alguno. Mudar la apariencia inofensiva que uno pueda traslucir, en un frío sólido.
Se abre el corazón dejando escapar los más intensos y más espontáneos pensamientos que un hombre pueda expresar.
Se transforma la mirada concentrada, en la pureza de la libertad, sin remordimientos.
Una piedra de cantera…Única en su especie…
Un mármol que hace las veces de piel, protege como escudo, las emociones, como la misma verdad.
¡Oh Dioses!, permitan que llueva ajenjo sobre mi cabeza…

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ni que fuera Dios...

Ni que fuera Dios…
Esa arrogancia y soberbia de querer abrazar a todos al mismo tiempo. Inmiscuirme en sus tragedias, con el afán de ayudarlos, cuando la realidad de mi corazón, sólo quiere más cal y arena para petrificar ese músculo y así tapar, sepultar como a un cadáver, sus despojos, mis despojos de angustia que mi alma posee.
Pero eso no basta…
Siempre quedarán huesos, después que los gusanos se sacien de esa tristeza hecha en carne, mientras, el dolor continúa.
¿Y luego que?...
De esos restos óseos, sólo el fuego es capaz de eliminar los rastros. Claro, las cenizas, son simple polvo, abono fecundo.
Pero…
¿Quién las esparcirá por la ciudad, el campo, el mar o los ríos, para que desaparezcan por siempre?
¿Que ironía no?...
Siempre uno necesita de alguien, para una tarea así. Que sepa lo que es compartir, lo que es vivir, lo que es morir de a poco. Sentir las brazas de la soledad.
No cabe duda…
Ni siquiera el hombre solo, único poseedor de esta tierra. El único nexo con los Cielos, puede hacer algo tan simple como volverse polvo…

viernes, 12 de noviembre de 2010

De mal en peor

Que fácil me ahogo en mis pensamientos. Que fácil encuentro el suicidio mental en momentos así.
Durante el último tiempo he leído innumerables veces, al suicidio como palabra, como acción, como resolución a lo angustiante y frustrante de la vida. Un corte del futuro. La salvación mefistofélica. La salida y la liberación. La entrada... ¿A dónde?, escapar como un poseído.
A veces los hombres, como los leones del zoológico, están viviendo en una jaula diferente, pero jaula al fin.

Silencio

Me siento muy solo. El silencio que está alrededor mío es abrumador.
Pesado como una niebla densa, cargada de humedad. Aceite sobre la piel, que no deja pasar el sudor.
No tiene olor. No tiene un perfume característico. Pero huele a desamparo.
Desconozco como es el olor, que algunos dicen, que tiene la muerte cuando ronda a un hombre. Pero sí puedo decir, que la fragancia de la soledad es dulce, narcotizante. Uno percibe esa sensación de mareo, donde el eje de tu cuerpo se balancea involuntariamente.
Te envuelve como un manto púrpura, al mismo tiempo, inmisericorde. Una especie de mortaja humedecida en óleo, que se adhiere a tu piel, poco a poco a tus músculos y miembros, hasta anudarse, por si sola, tensa y firmemente se cierne sobre tu garganta, ahogando, maliciosa y cruelmente tu voz con la consecuente falta de irrigación de sangre a tu cerebro.
Es allí, en ese momento, en que bajas los escalones. Desciendes a una profundidad que una puerta inmensa, te frena el paso. Es la puerta de tu alma. Al abrirla y trasponer el umbral que te separa de la realidad, es cuando entregas consciente, tu vida. Sí, tu propia vida, esa estrella que es la de tu espíritu.
Y sólo tú, puedes librarte de ese abrazo. De ese susurro sensual, que no se aleja de tu corazón. Te abruma, te borra los rasgos suaves de tu rostro, comienza tu metamorfosis, hacia una expresión de locura. Tu mirada no será nunca más la misma.
Desprende con todas tus fuerzas esa estrella. Arráncala de tu pecho. Contémplala entre tus manos. Aprecia su brillo y su calor. Apriétala bien fuerte en un puño. Elévalo al cielo y pide por la liberación. Nunca te entregues.
Yo lo hago y lo seguiré haciendo día a día, noche a noche…

lunes, 8 de noviembre de 2010

No extraño

No extraño tu mirada, tus ojos, su color se desdibujó en mi memoria.
No extraño tu rostro, sólo una foto le devuelve forma pero no consistencia.
No extraño tus manos, cierro mis ojos por imaginarlas pero sólo se ven dedos entrelazados, palmas que uno no mira casi nunca.
No extraño tus besos, los labios se secan con facilidad.
No extraño tu piel, el sol cambia y crea espejismos en mi arcón del pasado.
No extraño tu cuerpo, las calles están llenas de mujeres y mis ojos no resisten la tentación de tallar esas nuevas figuras tan bellas y tan ajenas.
Lo único que extraño es tu Voz.
Fue tu Voz la que me cautivó.
Se que el viento se llevará con el tiempo ese sonido.
Por ahora sólo tengo en mis oídos la melodía de tu Voz.
Por eso sólo extraño tu Voz.
¿Cómo es posible que de todo lo tuyo, sólo tu Voz me haya quedado?

lunes, 1 de noviembre de 2010

Pesadillas

He recurrido a los libros, como un ebrio por el arte. Desechado el alcohol, que ahoga mi angustia. Me rescataron de este mar de despecho las letras universales.
Mantengan firme mi espíritu, su prosa, sus novelas, líricas poesías, elegías a la muerte del alma.
Búsqueda implacable, como una ley verdadera, que no se oculta y espera la justicia de la emoción.
Necesito la contención de un afecto inquebrantable, que no me juzgue por lo tengo, y me ame por lo que soy y por lo que valgo.
Un desespero de cariño anuda mi garganta, como un cuello de bodas.
El sudor invade mi frente. Ruedan como brillantes, robadas por ladrones furtivos.
Quisiera borrar de mis ojos la mirada extraviada, que no me conduce a nada y ningún sitio en particular.
Sólo avanzo lentamente hacia la entrada de la locura. Una fosa profunda se antepone en mi camino. Saltar debo para no perecer como un suicida angustiado y atormentado.
Valor tengo en la vida.
Estrellas y luna siguen mi visión triste y oscura, como el monte en verano. La selva solo brilla cuando el agua de las lluvias riega sus raíces.
Mis ojos y mi boca, mi aliento sigue acongojado.
El corazón esta crujiente, salido de lugar y lacerado.
No debo llorar. Sí, no he llorado aún, por lo que viene.
Despertar, es lo que quiero, de este sueño infernal.
Vencer mi objetivo es el mal.
Sólo busco tener paz en este final…

viernes, 29 de octubre de 2010

Contención

Contención, ese muro…
El muro, respaldo del Alma…
El agua, como la sangre se filtran, por el resquebrajado corazón…
Opresión de las sienes con sus manos crispadas…
Ojos que se entre cierran como si todo se volviera de noche…
De la boca brotan quejidos, de abundante manantial de pureza antes, ahora, con el oculto cianuro, para que su sonido sea amargo y cruel…
El asfalto de sus pulmones se derrite lentamente, expone el tatuaje del dolor, deja que la angustia se exhale con fuerza, con la rémora del desconsuelo como acompañante a ese viaje de salida…
La imagen se desvanece, todo el cuerpo cae…
Los ojos ahora sí, se abren para siempre y en ellos se refleja la luz por siempre…
Si sólo hubiera tenido contención...

Blanca

Anoche tuve un sueño revelador.
Una mujer, bella y cautivante, y a su vez con una mirada no natural, se acercó y me entregó una libreta de cuero blanco. Sin marcas. Sin nombres. Nada.
Era suave al tacto, casi como una semejanza a la piel de Ella.
Solo me dijo:
.- Has sido admitido.
Mi única reacción fue abrir los ojos y no pude expresar nada.
Abrí la libreta y leí atentamente la escritura, desconocida por mí, pero mi mente interpretó todo.
Al terminar de leer, comprendí todo.
La libreta era el pasaporte.
Mi pasaporte.
Mi salvoconducto.
Mi visa.
Elevé mis ojos hacia Ella. Sólo me sonrió.
.- Bienvenido. Fueron sus palabras.
Una mueca que me es imposible de describir, si fue de alegría, tristeza o resignación, se dibujo en mi rostro.
Tomé conciencia que las puertas del Infierno se abrirían para mí.
Inmensas puertas, blancas también.
Cruce bajo su espectacular marco, trasponiendo el umbral que me separaba del sueño y entré en la realidad.
Había cruzado la línea. Había dado el paso a la Vida. Era mi Resurrección. De nuevo aquí, en la Tierra.
¿Era mi tributo?...
¿Haber sido redimido de mis pecados?...
¿Mi nuevo castigo?...

Mareas Emocionales

Retornan las convulsiones. Se me llena el alma de nostalgia y melancolía. Es como agua sucia, que se filtra por las cavidades de mi corazón.
Pongo esfuerzo por olvidar. Me cuesta más que respirar aire puro en las afueras de la ciudad.
Me acostumbré a repartir mis horas en el tedioso trabajo, en la contemplación de rostros que viajan hacia destinos diversos, con las miradas perdidas, envueltos por mortaja, quizás similares a las mías. O con ojos cerrados, orando a un Morfeo efímero, pero que te sacude, para que no olvides que sigues con las mismas angustias y alegrías que hace sólo minutos.
Soy por momentos una matriz que genera óvulos de pasados enfermizos, estériles. Óvulos que nunca recibirán el espermatozoide que los fecunde.
¿Quién puede crear vida de lamentos y tormentos extemporáneos, cuando debe erguir su cabeza y decir…hasta que llegué?
¿Por qué extender el sadismo como un cireneo sin fe, un impío, que sólo por pretender devorar una mesa llena de suntuosos títulos de libros eruditos, cree borrar la desesperanza que le ataca como una tos que le sobreviene de momento, pero que es generada por el mismo?
No puedo actuar o convertirme en un lisiado, cuando tengo mis posibilidades de salir adelante bien definidas, para que todo sea distinto.
Estaba bien. Tranquilo. Convencido realmente de tener una cierta paz relativa en mi interior. El dolor apareció de nuevo. Valor no poseo. La soledad y la carencia de afecto me aprieta, me produce dolor en el espíritu. Me ahoga. Me hundo nuevamente. No quiero entregarme por nada del mundo. No es mi hora. No es mi salida.

viernes, 22 de octubre de 2010

Noche de Furia

Buenos Aires, 21 de Octubre de 2010



Violencia Política…
Violencia Verbal…
Violencia Doméstica…
Violencia Marginal…
Cuatro formas diferentes para un mismo objetivo…
“La Muerte”
¡Oh qué dichosa eres!
¡Bienvenida eres, Muerte!


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He decidido no hablar más…
Pero, no por eso a callar, de mis penas y alegría.
Olvidarme, sí, de las queridas, que dieron vida a estas ruinas…
Que alguna vez fueron bellos monumentos, de dicha y emoción…
Pero resulta que la pasión es como la ceniza cayendo del cielo, igual a la llovizna empujada por el viento…
Que te aleja el pensamiento, te nubla la visión y te corta lentamente la respiración…


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Calles anegadas de sangre joven.
Policías distraídos por curvas sensuales y QSLs ininteligibles.
Miradas cómplices, entre sacos y corbatas, panzas y zapatos con suela de goma.
Cámaras de video y noticias, ojos perdidos iguales a la mirada al cielo de los ciegos.
Médicos asqueados con la repugnancia de la pobreza.
Clima con calor cadavérico.
Lluvias que desbordan arroyos contaminados.
Comidas de pobres, para bolsillos de ricos.
Brujas y cartoneros recogen las miserias de las familias.
Colectivos y trenes, emblemas de razas malditas, transportadores de esclavos vomitados al cinturón gástrico de la ciudad.
¡Qué linda Tierra!
¡Qué linda Patria!
Y sólo es Buenos Aires…


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Evade la muerte si es que puedes…
Con intensidad muérdeme si es que quieres…
Que el placer con dolor no es dolor…
Y deja que el goce fluya si es que quieres…
Más fuerte que la propia muerte si es que puedes…


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Roza tu piel suave y delicada…
Posa tu cuerpo firme y aterciopelado…
Goza tu sola de este momento…
Diosa bella y eterna, de verdad lo lamento…


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202km2 rodeados por una marabunta humana del unasur que estrangula lentamente, con una risa cruel y resentida a la ciudad que supo brillar. La ciudad que da y no recibe, sino maldad y envidia. Defendidas las bestias, por lúmpenes, políticos y gorras. Codiciosos habitantes del poder, todos ellos, sin gloria y con laureles secos.
El fuego se combate con fuego…

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Se que sabes lo que es Dormir…
-¿Pero, puedes Descansar?...
Se que sabes lo que es Leer…
-¿Pero, puedes Comprender?...
Se que sabes lo que es Coger…
-¿Pero, puedes Amar?...
Si no sabes bien que responder, simplemente puedes Vivir…
De lo contrario, puedes Aprender, para luego Saber…
Y recién ahí, en ese momento, comenzar, día a día, noche a noche, un poco a Morir…


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Atiende tu teléfono…
Puede que la llamada sea urgente…
Por más que del otro lado, lluevan palabras indecentes..
Y que no has sabido cómo, consiguieron tu número, que es privado…
Recuerda que siempre hay algún atontado, que habla porque tiene boca…
No lo insultes al pobre idiota…
Es común entre la gente, nunca falta el inconciente, que no por eso es inocente, en haberte delatado…
Atiende por eso el llamado…

viernes, 15 de octubre de 2010

Desquiciado

Siento desgarrado el corazón. No puedo controlar el dolor y la angustia que se apoderan de mi espíritu, sin darme la posibilidad de recuperarme.
Reviso en detalle el pasado reciente, y solo descubro, desdén, ironías, falsedad y hasta cierto sarcasmo en todo. En cada una de las palabras y dichos vertidos a lo largo de este tiempo.
Descubro como si el haber mostrado mi alma. Y esa alma, fuera un personaje grotesco, que la chusma se burla. Siento el ridículo adueñarse de mí como la permanente soledad.
Todo lo abrigado entre mis brazos, se esfumó como si hubiera bebido ajenjo, y mi cuerpo estuviera rociado de almizcle.
El trance es fatal, demoníaco, voluptuoso y al mismo tiempo lleno de vacío. Una mezcla fatal de químicos y sentimientos.
Mi mente da vueltas sin cesar. Las noches son tormentosas, por la variedad de castigos que aplico a mi ser.
El fin…no sé cuando llega. Esta función de dolor y tristeza no se aleja.
Llega a una confusión tal mi situación, que no distingo la verdad de la mentira. El olvido del desprecio. El rencor del reproche. El despecho del recuerdo.
Mi voluntad esta quebrada. Mis huesos no permiten que me ponga en pie. Tengo vencidos, después de mil combates, mis músculos.
Solo mis ojos se mantienen abiertos. Esperando…
No lo sé…quizás otro día más…

viernes, 8 de octubre de 2010

Vidas Paralelas

Heine, escribió prosa y poesía. Con ironía en sus novelas y con amor en su lírica.
Rilke, escribió un libro dedicado a su hermano. Loas al Señor.
Reconoció la obra de Orfeo. Y no le tembló el pulso cuando le escribió a la muerte.
Hesse, desarrollo un camino para que los hombres, descubran su sendero en la vida. Se conozcan a si mismos y no declinen sus esfuerzos para obtener lo que más desean.
Camus, defendió, a ultranza, la lucha por la vida. Como partisano en su juventud y en sus tratados filosóficos. A pesar que el sabía, como muchos, que la vida es absurda, pero legó a los hombres la mejor forma de luchar contra esa pereza mental. Vivir la vida.
Horacio, fue quizás el más práctico. Con su simple frase Carpe Diem, solo pretendió decir a los hombres, que disfruten intensamente cada día, sin esperar al mañana.
Y , con tus bellas palabras, te gusta siempre agradecer.
No te sientas mal Amigo…
Formas parte de ellos aún con tu humildad e ingenuidad.

Figura

Veo el amor cerca…
En medio de un sueño profundo.
Me encuentro invadido por una atmósfera, límpida, clara.
Es un bello día de primavera.
Tiene una figura sencilla, delicada. Su piel es suave, aún sin haberla rozado con mis dedos.
Ojos con vida. En su mirada hay dulzura.
Me contempla con ternura. Sus manos se acercan delicadamente, como si sostuvieran a una criatura pequeña y frágil.
Pasa cerca de mí y su perfume, me cubre como un manto de seda, protegiéndome de los fuertes rayos del sol.
Es increíble. Lo vivo como una realidad.
Mi sonrisa aflora naturalmente, sin fingir nada.
No siento vergüenza. Me siento libre. Me siento bien hombre. Late mi corazón de alegría y dicha.
Te encontré….me dijo Ella.
Así fue como lo imaginé….le contesté tibiamente.
Después de tantas tempestades…Volví…

¿Sabes una cosa?

¿Sabes una cosa?
Hoy te observé mientras caminabas…
Tus ojos, por momentos estaban perdidos en las lejanías…
Alienados, no distinguían la angustia de la serenidad…
Pero de momento, tomaste conciencia, que a tu alrededor, estaban la naturaleza y tu propia Fe…
Todo eso te permitió mirar, y no simplemente ver.
Que todo tiene un sentido.
Miraste a las aves flotar en el aire como dueñas del cielo…
Miraste como la primavera florecía lentamente en los árboles…
Miraste a las personas a los ojos, para definir sus sonrisas…
Miraste la luz que te alumbra…
Eso no se iguala en nada. Eso es libertad.
Confía en ti mismo Amigo…
La oración al Creador puede resultar inútil en el pesimista, pero en tu persona te fortifica, y puedes estar seguro que no te equivocas.
No vives por ese motivo en un una realidad mística, fanática y del advenimiento del juicio final.
Vives, recuérdalo siempre, en libertad. Vives, ríes, lloras…
Debes llorar, hazlo…Los bebes respiran mejor cuando lo hacen. Expanden su capacidad pulmonar de oxígeno puro.
Tu que eres adulto, sentirás que los pesares, son sólo piedras en tu zapato, nunca, nunca, el fin de tus días…

Descanso

Debo callar…
Debo estar en silencio. Reclinar mis pensamientos, en un cómodo sillón, para que las reflexiones, puedan elaborarse a la distancia.
Aliviadas de la pesadumbre. Extirpar delicadamente los tormentos.
Comprender que no es malo estar solo.
Solo merece estar un criminal…
Aislado debe estar un psicópata…
Sin amigos merece estar un mediocre…
En soledad debe estar un perdedor…
Tú no cometiste ningún delito.
Tu locura no te obliga a la soledad.
La mediocridad no está en tu diccionario.
Perder en un juego de cartas no es perder en la vida.
Por eso…
Descansa. Relaja tus músculos. Que tu mente sea invadida de fotogramas continuos, de todas las cosas bellas que has vivido.
Recuerda…
Como Dios le dijo a Knulp cuando se le apareció…”Yo siempre he estado al lado tuyo en todo momento. Tanto en los momentos de tu placer como en los padecimientos de tu dolor”...
No pierdas la Fe Amigo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Luz

Cuando reviso la historia de mis últimos Amores Perros…
Un impulso eléctrico se esparce por mi mente, como una cosquilla interminable.
Es cuando descubro que no cometí ninguna traición con relación a mis sentimientos, ni mucho menos arrepentimiento alguno.
Pero sí, un lamento doloroso, que brota desde lo más profundo de mi ser, el haber expuesto de una manera tan ingenua, pueril e inconsciente, lo que mi corazón sentía y que no podía quedar sepultado en mi pecho…
Debí mantener en el silencio de la noche, esas verdades tan puras como la luz, para una verdadera mujer y no a una ilusión vaporosa que el aire diluye en el espacio…

Alienación

Inicio una curva de lamentos,
un espiral de tormentos…
Atrás quedan los días de paz,
noches y tardes de olvido,
preocupaciones sin estilo
porque no soy tenaz
En mis deseos más profundos,
siento en mi garganta los infundios,
que oprimen mis palabras.
Solo transpiro necedades,
arrepentimientos y rencores.
Paso horas macabras,
recordando los dichos,
como huesos en sus nichos,
desordenados y apilados.
Mentiras lanzadas por dados marcados,
esperando que el azar,
me revela la verdad.
De mi idiotez, ingenuidad y pesar.
Sabiendo y siendo consciente,
Que siempre existe otra realidad.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Día de Emociones Agitadas

Buenos Aires, 3 de Octubre de 2010



Mucha emoción en sólo un par de días. Pero al mismo tiempo, siento dentro de mí, como se va carcomiendo mi espíritu.
Se aceleran los procesos a una velocidad alucinante.
Me invaden sensaciones agradables, pero también un vacío penetrante.
No hay retorno posible. No hay días para reescribir mi propia historia.

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He tatuado en mi cuerpo
La herida de Cristo
Símbolo de entrega a su padre
Inmolación de un destino
Amor con el verdadero sentido

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Si tan solo pudiera con pocas palabras, expresar lo que mi alma abrumada de voces, trata de decirme, creo que encontraría un sosiego decoroso, llano. Distendiendo muscularmente mi cerebro, dejaría de pensar y comenzaría a vivir en libertad.
Terminaría el escalamiento continuo al que me veo atado, como un arrocero malayo, quien encorva su cuerpo día tras día, para sembrar las semillas, para luego volver a ejercer esos oprobiosos movimientos casi similares a una tortura, que la vida le impone para poder conseguir su alimento básico. Sin un pequeño atisbo de cambio de manos, en ese ir y venir rutinario y demoledor.
Así está mi mente. Como un arco tensado al máximo para lanzar la flecha que pueda traspasar el aire y como una pluma dejarme caer en un descanso de regocijo y plenitud.
No pensar por mucho tiempo. Solo sentir y vivir hoy, mañana y hasta el fin de los latidos de ese reloj de carne que no admite contradicciones que entorpezcan su funcionamiento, para lograr los estímulos necesarios para una vida mejor.
Amen!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

CEG 22:20 03/10/10 Domingo día de descanso…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Tomar en cuenta

Por momentos me persigue el arrepentimiento en cada acción que realizo. Si bien no en su totalidad, si, en las que se refieren el exponer mis sentimientos.
Una culpa que actúa como una sombra, quitando luminosidad a mis apreciaciones, que en un principio son sinceras, emotivas, y que brotan desde lo más profundo de mi ser.
No he podido desentrañar la existencia de hipocresía, burla, reproche, rencor o alguna malicia entrelazada en cada una de las palabras vertidas, ya sea de forma verbal o escrita.
Reconozco, que escribiendo soy más locuaz y preciso que hablando. Es ahí, al hablar, donde mi mente se pierde en un sinnúmero de ramas y vertientes, de un simple lago, riacho o árbol menudo de tallo, produzco un arbusto, una enredadera, el cual, esa palabra, o esa agua, al principio cristalina, se convierte en un torrente descontrolado, que hace perder la noción, el concepto y el motivo real.
Considero, que suele pasarme que en el afán de expresar todo, con el objeto de liberarme totalmente, termino preso y condenado, cual vulgar ladrón de manzanas, sin defensa y con el ultraje que ello implica.
Mientras que escribiendo, la tranquilidad de las expresiones, los modismos, la síntesis y todo lo relacionado a la prosa, lírica o elegía, obtengo más libertad.
Esa es mi esencia. La libertad de mi ser. El encuentro conmigo mismo, pero debo admitir que me auto censuro en muchas oportunidades, para no perder ese saber que me brinda el destinatario de mis cartas.
La inseguridad a perder ese contacto, me vuelve frágil, débil, servil por momentos, meloso en algunas ocasiones, y por demás reiterativo, ocasionando en consecuencia un caos. Mi caos.
Consigo a veces, vencer ese escollo, salir de ese tráfico, pero son más las ocasiones en que me veo envuelto y enmarañado en mis propios pensamientos, consiguiendo con ello a posteriori, mi propia crítica excesiva, cruel y devastadora, que orilla el subestimar y vilipendiar mis sinceros sentimientos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cartas!!!!

Me deslumbré en la primera cita…
En el primer encuentro…
Con un aire de gracia, envolviste la tarde con un perfume dulce a claveles rosados.
Tu mirada, esos ojos, irradiaban frescura. Tu sonrisa se desplegaba en un abanico de perlas.
Los días se sucedieron y las noches fueron eternas.
Llegó el momento de tibieza, paz y serenidad, donde pude leer en tu corazón, que la gitana que habita dentro tuyo, tiró las cartas sobre tu espíritu apacible, formando un círculo de colores, con números y figuras.
Separó de esa rueda de naipes, dos de su lateral izquierdo y dos de su lateral derecho. Dejando al círculo con dos simbólicas puertas abiertas. No llegué a ver cuales eran esas cartas.
Esos movimientos hechos por la gitana, eran y fueron cruciales para mí.
Atentamente, seguí con mi vista los gestos de ella cuando buscaba interpretar el significado de las cartas escogidas según su criterio misterioso y esotérico.
Ví que movía sus labios casi de manera imperceptible, como si hablara en susurros. Esas palabras suaves y precisas iban dirigidas hacia ti…
Y Ella dijo…
…”Él contempla tu belleza sin codicia, tiene hacia ti un amor desinteresado”…
Pero…
…”La realidad y tu corazón ven esa contemplación de manera diferente. Tu amor hacia Él sólo tiene un sentido…el placer…y el futuro, si, ese futuro es incierto, porque tú desde hace mucho tiempo, no ves que llegue a tu persona, con los sueños que anhelas”…
…”Ese deseo, te sigue, ese anhelo no es tu prioridad, pero no haces nada para librarte de él, persistiendo en cometer los mismos errores del pasado”…
…”Debes dejarlo, aléjate de Él”…
”Lo dañarás irremediablemente, lo marcarás con un hierro candente, en lo más profundo de su corazón, pero sin malicia, pero sí, de forma consciente”…
…”Sólo el camino que te resta recorrer, te dará la respuesta a todas tus dudas de hoy y de siempre”…
…”Hoy perdiste una vez más”...
Ambos perdimos hoy, dije para mis adentros. Mis ojos casi muertos, mis oídos cristalizados por las lágrimas, la dureza de las palabras vertidas, como lava hirviente, por la gitana, paralizaron mi pulso, mi ánimo y mi aliento…
Salí de esas profundidades, salí de esos días y de esas noches, y traté de volar, siguiendo la dirección del viento, con mi alma hecha un desgarro de carne y huesos, para nunca más volver…

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ángel Mío

No te preocupes Ángel Mío…
Caminé mucho atravesando los tiempos reales…
No tienes que demostrarme nada…
Sólo quiero que sepas…que pase lo que pase. Se sucedan los días y las noches solitarias y de espera a mi llegada, mientras contemplas tu rostro reflejado en los espejos del alma, iluminado por las estrellas y la luz del sol, lo que tu corazón te habla al oído…
Ten presente, que yo, tu hombre, transito por las sendas de la vida, hacia ti, tropezando por momentos con las injusticias, los desaciertos y las tristezas intempestivas, evadiéndolas en todo momento…
Por eso mi espíritu y mi alma te pertenecen…
Allí donde descanses…yo velaré tu sueño…
Allí donde derrames lágrimas de recuerdos…yo mitigare con mi abrazo tus lamentos…
Allí donde necesites hablar a los cielos de tus imperfecciones…yo te escucharé y besaré tu frente…para que no olvides que por fuera podemos ser todos distintos, pero por dentro somos únicos…
Tú y Yo…

Rompecabezas

Día a día las piezas informes, descabelladas, sin sentido, del rompecabezas de mi existencia, se están uniendo entre sí, no de manera arbitraria, sino siguiendo patrones pensados y generados por mi YO. Se reordenan y dan forma a algo que se denota a simple vista como bello, deseable. Me provoca ansiedad, dolor, tristeza, amor, odio, desenfreno e inquietud.
Sólo aspiro a ver la obra finalizada. Extendida en la mesa de la ruleta de la vida. Sé que lo lograré. Y podré apreciar en mi carne y en mi espíritu, la paz, la felicidad de todo mi ser.
Todos los sentidos humanos entrelazados, como en un baile sensual y provocador, en un éxtasis constante y desbordante de sabiduría.
Este elixir tan maravillosamente hermoso, legaré a mis hijas.
Ellas son mis únicas herederas…

jueves, 23 de septiembre de 2010

Bebida

La mujer es como una botella de buen vino.
Hay que sacarle el corcho despacio, dejarla despues reposar por un instante, y beberla delicadamente. Percibiendo su perfume, disfrutando su sabor. Dejar que su cuerpo, su líquido, pase a nuestras entrañas, y le den el calor merecido.
Por eso es que hay tantos tontos en este mundo que beben cerveza y lo único que logran es engordar...

Ciclo

El hombre nace, vive y muere por una mujer.
Cuando es recién nacido, tiene el instinto suficientemente desarrollado, para buscar los pechos de una mujer, su madre, para alimentarse. Juega con ellos, los acaricia, los aprieta, los engulle en su boca con pasión.
A medida que crece, se aferra a las piernas de una mujer, las roza con sus pequeñas manos, las acaricia, son su bastón juvenil, para que puedan servirle de apoyo en la etapa de sus primeros pasos.
Contempla la figura de una mujer, sus curvas, sin llegar a comprender el porque de esa belleza, pero si con la seguridad de amar y endiosar.
En las noches se duerme cálida y plácidamente, quedando los dedos de su mano como una estrella de mar, extendidos y relajados, sobre el cuerpo de una mujer. Apoyando todo su cuerpo por la piel de esa mujer.
Busca en su mente, analiza, piensa y razona, en su pubertad, cómo pudo y donde estuvo durante 9 meses dentro de una mujer, su madre, y de que manera pudo ver la luz por primera vez.
Ahí es cuando se convierte en hombre, y como una calesita de su infancia, cuando jugaba inocentemente, reinicia su laberíntico viaje a través del cuerpo de una mujer. Ya nunca más su madre, sino una mujer.
Ahora es cuando lo primero que le atrae de una mujer son sus pechos.
En el fondo de su memoria, anidan los recuerdos de su lactancia materna, la redondez de esos pechos, el olor, su suavidad. Y cuando sus ojos y su virilidad se posan en los pechos de una mujer genera de manera diferente una sensación única, majestuosamente explosiva. La sensación de esa carne suave, delicada, esponjosa. Siente deseos de besarlos, apretarlos, jugar con sus pezones, pegarse a ellos de manera natural. Girando de nuevo en ese carrousel que lo lleva en un viaje de adulto a niño y de niño de nuevo a adulto. Todo en un instante. Sus goces, ahora, son diferentes. Vuelve a nacer…
Se aferra luego a las piernas de una mujer, no como bastón de su incipiente caminar de niño, sino que se une a ellas, percibe la tersura de la piel, la excitación de todo su cuerpo. Experimenta el cambio constante entre su respiración y el galopar salvaje de su corazón. Ese cambio repentino sólo esta explícito en la naturaleza. Su propia esencia.
Esas piernas lo someten, lo aprietan fuerte, se anudan a su cintura, no lo dejan escapar. Nunca más podrá ser libre. Son cadenas que llevará siempre en su cuerpo, en su mente y en su propia alma.
Todo ese viaje por la vida, lo lleva a la deriva, lo torna diferente. Lo convierte en un niño nuevamente, y de manera distinta, ya no se plantea desde que lugar emergió a este mundo.
Ahora más que nunca, quiere hundirse en ese mundo, del que salió hace mucho tiempo. Quiere recorrerlo, quiere sentirlo en su piel, vivirlo, quiere perfumarlo con su simiente.
Y así repetir un ciclo que sólo Dios pudo entregar, un regalo, una bendición, al hombre en esta vida.
Y cuando ya se acerca el hombre al final de sus días, sabe que siempre, tendrá a una mujer. Una madre, o una esposa, o una hija, o una nieta o una enfermera, pero siempre tendrá a su lado como cuando nació a una mujer.

martes, 21 de septiembre de 2010

Yo no sabía

Yo no sabía que buscabas en mí, sólo las mieles de la abundancia.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo el placer que te negaste tanto tiempo.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo palabras vacías, sin poesía y perder así la calidez que adornan nuestro idioma.
Yo no sabía que buscabas en mí, sólo tapar la imagen del pasado que te persigue en las noches de cama solitaria.
Yo no sabía que buscabas en mí, que la visión de la vida estuviera en la misma dirección que la tuya.
Yo no sabía que buscabas en mí, que los besos te permitieran alcanzar la cima de tus sueños.
Yo no sabía que buscabas en mí, despedirte sin dar explicaciones.
Yo realmente no sabía…

sábado, 11 de septiembre de 2010

Aprender la Leccion

Sentí los nudillos duros, como acero, calientes como leños incandescentes, estrellarse sobre mi mandíbula.
Escuché el sonido de los huesos quebrarse en cientos de pedazos en mi interior.
Mi cuerpo se sacudió como una alfombra expuesta y vapuleada en el borde de un balcón de piedra, para quitarle el polvo y la suciedad acumulados, de años.
Así fui cayendo, en cámara lenta, mientras escupía partes de mi boca abierta, dientes, carne y sangre.
Mis ojos estaban abiertos como los ojos de buey de los barcos.
Dos tenazas, sus manos, me sujetaron de mis ropas y me levantaron como si fuera de algodón. Quedé flotando en el aire, como un ahorcado, balanceándose mi cuerpo, como una bandera de rendición, con apenas una leve brisa.
De momento, el hombre, clavó sus ojos sobre mi estúpida estampa y me dijo…
.- Miráte, observa en ese espejo y dime que ves.
Balbucié, como pude, algo ininteligible, monosilábico. Creo que respondí…
.- A mí.
.- Noo!!!, pequeño hijo de puta. No eres tú. Es la imagen que brindas a los demás. Eso es lo que tú ves reflejado en este espejo.
.- Dime que ves, hijo de puta, dímelo. gritó desaforadamente.
.- Mi alma, veo mi alma. dije yo, llorando y escupiendo coágulos de mi sangre.
Sin soltarme ni por un momento, apretó mi cara sangrante al espejo y solo me dijo…
.- Aprende, hijo de puta, que así como te ves, nadie te respetará.
Debes elevar tu espíritu.
Debes ser consecuente con tus actos.
Debes dejar de ser un maldito ingenuo.
Debes aprender esto muy bien, si es que quieres tener tus huesos sanos.
Debes confiar en ti. Sólo en ti.
Desecha lo inútil, lo necio, lo ridículo, lo descastado, lo irracional.
Vive con tu prosa, tu poesía, tus libros, tu alcohol, tu tabaco, pero no descuides tu alma.
¿Entiendes, hijo de puta?
.- Si, si. Entendí. dije yo, agotado totalmente.
Me depositó en el piso frío y húmedo. Acomodó mi cuerpo en una posición, que al momento no pude descifrar, fue en ese instante cuando me dijo…
.- Entonces, ahora rezaremos los dos ante este altar, que es la representación de la Vida, para que nada ni nadie, te desvíe de tu destino y de lo que tienes que ser.
.- Reza conmigo…
Iba a santiguarme por acto reflejo, cuando desperté todo sudado y con mi respiración agitada. No podía gritar. De mi garganta, no salió ningún sonido. Me sentía ahogado. Respiré suavemente. Mi corazón se aquietó. Mi mente se aclaró. Logré ponerme en pie y aún un poco atontado, como si hubiera bebido mucho la noche anterior, y me dirigí al baño.
Era todavía noche cerrada, pero el instinto rutinario, hizo que encendiera la luz. Cuando iba a apagar el interruptor, giré mi cabeza y enfrenté al espejo.
Fue el último movimiento que hice, estaba petrificado viendo mi rostro. Era una masa informe. mi boca parecía…algo difícil de explicar con palabras.
No pude decir ni pensar nada más. Sólo sé que ese fue el primer día de mis últimos días por venir.
Y todo fue distinto. Todo…

viernes, 10 de septiembre de 2010

H2O+Na+K+C6H12O6

Sentado estoy. Acodado sobre una pequeña mesa. Sosteniendo en mi mano un vaso, a medio llenar, de añejo escocés.
Pensativo estoy. Mientras veo como, una a una caen, en el piso encerado, mis lágrimas. Si, he logrado llorar.
He formado un símbolo mágico, místico y supersticioso con cada una de ellas.
Dejan en su recorrido, hacia el vacío, huellas imborrables, por los surcos de mi rostro.
Algunas están regadas en mis ropas. Otras, sobre el mantel que cubre la mesa y unas pocas le dieron otro sabor a mi bebida.
Un sabor diferente. Auténtico. Real. Único.
Agua, sodio, potasio y glucosa…
Vida, sal, mineral del cuerpo, y dulce, son sus compuestos.
Todo resumido en una simple gota. Si, una pequeña y diminuta gota.
Una lágrima más…
Transitando estoy, una etapa de mi vida adulta, en que estas secreciones disminuyen.
Ya no soy un niño. Mi adolescencia y juventud, se han ido retirando de mi cuerpo, como el recambio de piel de algunos animales, que la naturaleza pobló esta bendita tierra.
Ese pasado ya no forma parte de mí. Está en el recuerdo, imborrable, bello y cruel, momento vivido.
Mi realidad hoy, es el espejo de mi propia alma.
Se que a medida que el reloj del tiempo, siga con su particular sonido, ese tic tac recurrente, olvidaré cómo es y qué se siente al llorar.
Llorar rabia. Dolor. Alegría. Tristeza. Desazón.
Por eso disfruto este momento, porque el sentido, la ocasión, así lo amerita, y porque mis sentimientos siempre se manifestaron a través de los fluidos.
Mi sangre para las letras…
Mi simiente para la vida…
Mis lágrimas para el amor y el dolor.

A Tí

Oh!!! Qué has hecho de mi…Bella Mujer.
Has logrado que el grifo de mi corazón se abra y se resquebraje como una represa.
¿Durante cuánto tiempo protegí esas murallas de piedra, finas pero resistentes, de todo y contra todas las cosas de la vida? De nada sirvió ser…
Duro e implacable.
Sincero y filibustero.
Fiel e infiel.
Promiscuo y reservado.
Hablar solo y sentirme desventurado.
Apacible y desganado.
Criticado y vapuleado.
Admirado y denostado.
Loco descarriado. Maldito entre los malditos.
¿Pero sabes qué Admirable Mujer?
Has perforado del todo mi alma…y ya no hay retorno.
Sangre y lágrimas se deslizan por todo mi ser.
He llorado y lloro, Cándida Mujer, por muchas razones…
Siento mis pies fríos, húmedos, genero sonidos al mover mis dedos, como una música de flautas medievales…
Siento la viscosidad de la mezcla de la sal y el plasma.
Me arrodillo ante ti, Madre.
Has liberado con tu beso y tu caricia mi encierro de años.
Has permitido que sea libre. Libre para siempre, hasta que los cielos se abran y me guíen hasta Tí.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gracias!!!

Agradecer...Una palabra que encierra bajo llave, dentro de un cofre de plata, toda la sinceridad que puede estar contenida en un sentimiento.
Agradecer...Un beso. Una caricia. Un saludo. Un abrazo. Un deseo a cumplir.
Agradecer...La misericordia del Gran Señor!!!. Salvarse de un mal momento. La consagración del artista, a travéz del éxito. El público. Su público.
El Sol con brillo y luz. El Agua de las lluvias. La Tierra granulada, fértil y viviente. El Fuego con sus bellos tonos y su calor. Una invitación al encuentro, al amor humano.
Agradecer...La vida misma es eso.
Agradecer...Más que pronunciar en las mañanas una oración a los cielos, se debe Agradecer.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Incomparable

A cada hora...En cada unos de sus momentos, las agujas del reloj se unen como el corazón al espíritu. Son una sinfonía perfecta, sincronizada...
Es solo comparable ese instante a la unión de los cuerpos celestes...
Como lo es también en la fusión de los sentidos, en los fluidos que producen el climax, la comunión de la ... naturaleza humana de los géneros...
Eso es arte, es realidad, es vida, es muerte, es todo...

Observación

Ojos...
Son solo ojos...miran pero no ven...
La mente...
Su mente y concentración están en otra dimensión astral...
Los rasgos de su rostro dialogan con los espíritus presentes en el lugar...
El vacío que existe en derredor y que hay a lo lejos, son como la vista de un paisaje en una postal de correo...no tiene vida...
Los iris navegan como botes en un caudaloso río, alimentado por los deshielos...
Son solo ojos...

Aviso!!!

Los años te llevan inexorablemente a las dos orillas, el bien y el mal,por ese gran mar que es la vida. Solo hay que ser un buen nadador y mantenerse a flote...

lunes, 30 de agosto de 2010

Maestría

Hay muchas pinturas, esculturas y murales que muestran en sus trazos, la maestría que las manos pueden plasmar en una tela, en mármol o en una simple pared…
Hay muchas fotografías, películas y documentales que muestran en sus enfoques, la maestría que los ojos pueden plasmar en un sinnúmero de pixeles…
Hay muchos poemas, cuentos y narraciones que muestran en sus palabras, la maestría que los sentimientos pueden plasmar en un simple papel…
Hay muchos pensamientos y razonamientos filosóficos que muestran en sus exposiciones, la maestría que la mente y el espíritu pueden plasmar en boca de un maestro…
Hay muchos románticos, sentimentales y soñadores que muestran en su forma de amar, la maestría que pueden plasmar en algo tan sencillo como es el amor…
Y hay muchas mujeres que muestran con su comportamiento, la maestría que pueden plasmar en el arte de complicar la existencia a los hombres…

viernes, 27 de agosto de 2010

Mirando...

Por momentos en que mi realidad queda expuesta como una flor a los rayos del Sol de la mañana, tomo la lucidez necesaria de cuanto tiempo empleo en temas o circunstancias de mi propia alma, que solo incrementan con piedras emocionales, la carga de mi mochila, dificultando mi andar diario.
En las noches cuando las luces se van apagando una a una, veo desde mi ventana, el cielo azul intenso, y como de momento se transforma en un caleidoscopio de imágenes lentas y continuas. Destaco entre ellas la de estar como, invitado fantasma, en la misma habitación, amplia y decorada de Penélope, y ver como ella está tejiendo en las noches y cuando el amanecer iguala en luminosidad la reinante en ese amplio espacio, ella deshace su agotador trabajo, a la espera, a la inconmensurable espera y llegada de su amado Ulises. Detrás de las puertas, que durante la oscuridad la protegen, están los pretendientes, las aves rapaces, las fieras, sedientas de tener lo que es de otro. Que solo tienen en su mente el poder que genera un reino y el placer que puede otorgar una reina.
Yo, ante eso, hago una, simbología banal y repugnante, paso las horas pensando, razonando y al mismo tiempo desmenuzando los jirones de carne que aún siguen pegados al hueso, tendones y músculos, historias y amores, tejidos y grasa, pasado y futuro.
Días, horas, minutos y segundos de un absurdo sentimiento que a la inversa de la Gloriosa belleza, estoy inmerso en un lúgubre espectáculo de pasiones y tragedias sin sentido.
Hasta donde debe llegar el pensamiento vivo de un hombre, junto a todos sus ideales, de paz y libertad, o si se quiere aceptar la realidad impuesta, cruda y letal, que no pide ni pedirá permiso, metiéndose en mi pecho como un parásito que me carcome el corazón, para llevarse en su interior, mi alma y mi aliento.

viernes, 20 de agosto de 2010

Esos Ojos...

Luz en tus ojos…
Luz en tu mirada…
El brillo del Iris…
Majestuosamente bellos…
Atrapados, pero libres…
¿Qué es lo que están viendo, dime por favor?...
¿Hay vida detrás de esas pupilas?
Si…
La puedo percibir…
Sugestivamente uno pierde el control…
La fuerza para imponerse…
No es debilidad. Es atracción…
El amanecer carece de esa belleza,
porque las nubes pueden tapar el Sol,
pero nadie se atrevería a vendarte esas
Piedras Orientales, del color de la
Aventurina, del Cuarzo Ahumado, o una
de las tantas tonalidades que tiene el Ambar,
que como su nombre significa…que flota en el mar…
Ese color del café entibiándose al Sol…
Son únicos…

martes, 17 de agosto de 2010

5 Minutos...nada más

Llegué 5 minutos antes de lo previsto. ¡Menos mal!
El andén es el número 5. Mi andén. Está a la derecha,
a sólo 5 metros de donde me encuentro ahora.
En mi reloj marcan que faltan 5 minutos para la medianoche.
En otros 5 minutos, partiré en la formación que según el
número de su locomotora termina en 5.
Voy con destino incierto. A mi exilio definitivo.
Y una vez más, repito la fecha de mi partida.
Un día 5 de un mes 5. Exactamente como 5 años atrás.
Pero en esta oportunidad es para no regresar jamás.
El boleto de tren es de ida solamente. Solo llevo conmigo 5
pertenencias. 2 valijas, 1 bolso de mano, y 2 guantes.
Dejo tras de mí todo. Todo mi pasado me deja a mí.
Me despedí ya de quienes lo merecían. Fue de sólo 5 personas.
Mis 2 hijas y mis 3 amigos.
Mis 2 hijas no sufrirán esta vez, tienen su vida encaminada
hacia un futuro próspero y beneficioso para ellas.
Mis 3 amigos no necesitan, ni de mis consejos, ni de otras
situaciones que puedan considerarse impostergables. Siguen
en su búsqueda de un bienestar como cualquier otro mortal.
Ya no tengo mucho más que hacer aquí. No queda en mi
corazón lugar para arrepentimientos.
¡Adiós Buenos Aires!
Adiós para siempre.
Nunca existió un siempre, sólo fue un hoy y un día posterior.
Ni siquiera un mañana.
Así fue todo lo mío. Un hoy y otro día siguiente y una misma
Mañana.
¡Adiós!

lunes, 16 de agosto de 2010

Confío

Confío en el mañana,
más no creo en el futuro.
Confío en mis virtudes,
más no creo en la sinceridad de
los sentimientos hacia mí.
Confío en mis palabras,
más no creo que la realidad las
perciba igual.
Confío en los besos,
más no creo en los malabares linguales.
Confío en la sensualidad,
más no creo en la sexualidad condicionada.
Confío en la piel como idioma,
más no creo en la suavidad de las otras.
Confío en los fluídos,
más no creo en las vertientes contínuas
simuladas.
Confío en la mirada de los ojos,
más no creo en la profundidad de la vista
ante un espejo.
Confío en la delicadeza de los labios,
más no creo en los colores que los hacen brillar.
Confío en las piernas de una mujer,
más no creo que aprieten como debe hacerse.
Confío en mis líquidos,
más no creo en la humedad declamada.
Confío en mi olfato,
más no creo en los perfumes muy dulces.
Confío en los diálogos,
más no creo en los oídos que dicen escuchar.
Confío en mis pasos,
más no creo en las huellas que los otros dejan.
Confío en mis dudas,
más no creo en las confusiones ajenas.
Confío en el arte amatorio,
más no creo en el arte de amar estudiado.
Confío en mí,
más no creo que los demás opinen lo mismo.

Transicion

Uno tras otro pasan los días con sus horas más amargas hasta en sus escasos minutos de paz.
La delgada línea de cobre que conduce la la electricidad de mis signos vitales, está pronta a quebrarse.
Por momentos, solo tengo deseos de quedarme petrificado como una hoja volcánica, con el propósito de mantenerme vivo, en un estado de suspensión casi inanimada, bordeando los límites de un coma inducido, que me adormezca aún más mis sentimientos y no los exponga al contacto del oxígeno, provocando la oxidación de mi propia alma.
A veces me pregunto si todo esto debo transitarlo, para trasponer la puerta de la cordura, obteniendo de la fuente de luz de la vida, el sino de la paz, la tranqulidad de mi espíritu y la superación de mi entendimiento.
¿Porqué es algo cotidiano, sentir las ataduras alrededor de mi corazón que me hacen doler el pecho, con angustias y desvelos inútiles?
Ese son. Ese batir. Esa pulsación ascendente en intensidad, taladra mis oídos en las noches silenciosas, que únicamente desaparece con los roces de las ánimas que contemplan mi descanso.
Sus avisos me asustan, pero sus contenidos me impresionan aún más.
No puedo leerlos, no puedo tocarlos. No puedo escuchar sus voces, sus tonos, sus melodías con sus cánticos de esperanza.
Sólo mis ojos se abren en la negritud reinante, y responden con movimientos imperceptibles e involuntarios.
Es mi alma la que les habla. Pero yo aún no estoy listo para cruzar esa compuerta que separa la comprensión de la irracionalidad. Aún no…

jueves, 12 de agosto de 2010

Un Recuerdo

Como reflejar en palabras, la expresión y el sentimiento de dolor y tristeza, que se apodera de todo mi cuerpo ante la pérdida de una Madre...La Madre de mi Amigo...
La Madre que me invitó a su casa, siendo yo simplemente un amigo de su Hijo.
El amigo de su hijo. Que me atendió como si fuera uno más de la familia. Que me recordó con cariño y afecto a pesar del tiempo transcurrido y mi alejamiento por la distancia...
Como puedo expresar mi sentir apesadumbrado, cuando parte de mi se fue con ella. Sus besos, sus risas, sus complicidades ...
¿Pero sabes una cosa? Pueden haberse ido de mis oídos su voz, de mi tacto sus afectos, de mi vista su imagen...Pero no de mis recuerdos y eso nada lo podrá quitar jamás...
Dios cuide tu camino y la Virgen que está a tu lado, abrirá las puertas a la eternidad...
Adios Bella Mujer
Te quiero mucho Amigo Claudio
Chino

martes, 10 de agosto de 2010



Mis Reinas!!! Eternamente de ellas y por ellas...

domingo, 8 de agosto de 2010

Rezos!!!

Cuanto dolor, culpa opresora sobre el pecho regado
de plomo fundido…
Quebranto del alma…
Absurdo silencio envuelto en papel de metal…
Doliente el rictus está, ante la indiferencia suprema…
Ignorancia a la presencia, de un vendaval anunciado…
Sucesión de latigazos contínuos, castigando la mente
atormentada…
No habrá suficientes esclavos que puedan cargar la sabia
de Baco para producir una muerte...pero si, lo necesario,
para morir derramando lágrimas, que como estacas clavadas
ahogarían mis pensamientos y amor…
No habrá de ahora en más noches de descanso…
Aún superando las barreras de la malicia, que lleva entre
sus ropas, la imagen de muchas caras, que tiene la vida…
Nunca podré perdonarme…
Cargaré por calles de piedra, sobre mis hombros, una y mil
veces, las rutas hacia el Golgota, todo mi angustia…
Solo mi propia existencia, devolverá a mi hogar, el verdadero
sentir…torciendo el tridente de Neptuno…
Y así me permita navegar por los mares de mi existir e ir
al encuentro de una nueva Luz, que me precipite a las costas
de la libertad y la paz espiritual…

sábado, 7 de agosto de 2010

Oda

Humos grises de cielos cargados con lágrimas…
Humos azulados hinchados con alucinógenos
inspirativos…
Emociones intensas, ojos cubiertos por capas
delgadas de cristales líquidos derretidos en
casonas inmensas, en el Murano antiguo,
expanden mi corazón con latidos que elastizan
mi pecho hasta casi perder la razón…
OH Razón, OH Montañas Mágicas, albergue
de los Dioses…
Escuchen mis plegarias, mis alegrías, mis
lamentos de guerrero maduro…
Resuenen los cielos, exclamen sus palabras
con relámpagos eternos…
Iluminen mi alma perdida en la oscuridad
de los caminos de esta Vida…
Mi única Vida…
Mi última Vida…
¡Inmortales!...
¡Vivid!...
La inmortalidad que inspiran mis letras…
¡Sentid!...
El clamor por este Amor sincero…

viernes, 6 de agosto de 2010

Rigor Mortis

Cada vez que alguien muere, inexorablemente, pasa por ciclos, en los cuales, cada uno de los elementos que están en la naturaleza, en esas fases, tiene una labor, que si bien puede resultar desagradable, es también importante para que la vida continúe…
Aún cuando subsistan seres, entes maléficos, que desafían los sentimientos…
Por eso Ángel, que me acompañaste hasta este final, que nunca quise y mucho menos esperé.
Te pido prestes atención que es lo que me ha pasado…
El amor sincero, honesto y malogrado llegó a su fin.
Sangra mi corazón por las heridas recibidas, al caer bajo los cascos de una estampida de cebras en el Serengueti, a través de todo mi cuerpo. Es la vertiente de mi vida la que se aleja para nunca más regresar a su origen.
Sigo teniendo el perfume de tu piel como una capa de aceite relajante.
El fluido de plasma sigue su curso, secándose, ante el Sol que calcina todo a su alrededor. Aparecen los primeros dípteros, hombres y mujeres con dos alas y dos caras, realizando comentarios innecesarios, succionando de mis líquidos linfáticos, toda mi energía, toda mi vida…
Estos parásitos, continúan con su labor. La de hurgar en la materia, profundizar su función, para la que fueron creados.
Bacterias, así es como deberían llamarse, desovan sus larvas de envidia, recelo, metástasis de vidas rutinarias…
Hay tantos coleópteros como personajes nefastos alrededor de mi cadáver, rodeando como hienas de risas histéricas, prestas a devorar, a una víctima de quien una vez sintió, y de lo que una vez fue un verdadero amor…
No pudieron esperar treinta días, ya que no era en verano, nuestro idilio, comenzado estuvo en otoño, pero tampoco tuvieron piedad, ante la llegada a los noventa días del inicio del invierno, que una vez presente, desata toda su fiereza helada.
Las sílfides insectívoras, ya se han ido…
No quedan vapores de tu fragancia en mi…
Consumida la carne, aniquilado el resto de la pasión…
OH! ¡Cielo Sagrado!, para sorpresa de ellos, mi corazón está incorruptible, imperecedero, como el de los Santos…
La respuesta a tu pregunta que queda muda en el aire que nos rodea es sencilla. Nada empaña ni nadie se pone ante mí, formando una sombra que opaque, que torne la luz de mi corazón de manera difusa, por sobre los sentimientos de un Hombre por un Mujer…

domingo, 1 de agosto de 2010

15 Onzas

Un perfume espeso, pesado, excesivamente dulce.
Se corta el oxígeno trasponiendo el escudo protector
que rodea a la persona.
Parece como estar ahogándose en un florero gigante,
que solo tiene pétalos exprimidos, prensados, deshechos
de cálices, pólen y tallos muertos.
El olor se impregna en la piel, como la putrefacción
de un cadaver, pero con un perfume espeso, pesado,
excesivamente dulce...

Ventana

Volví a mi Bar,
como quien va a orar.
Pedí algo de beber,
como quien va a comer.
Calenté mi estómago,
como un simple vago.
Observé nuevas caras,
crueldades de una vida
dura y vapuleada.
Parejas como siempre,
desparejas dije siempre.
Platinadas y cincuentonas,
solteronas y burlonas.
Divorciados y asustados.
Solitarios fornicadores,
que alguna vez fueron campeones.
De un onanismo natural,
para ver si llegaban al umbral.
De una simple mutual,
que los cobije y proteja,
así no los aleja,
de la soledad maliciosa.
Y de una mente segura,
para que modelen como figuras,
en un desfile a beneficio.
Será que es un suplicio,
vivir aquí y ahora.
Pero no es la última hora,
hay mucho para dar.
No solo semen y sangre,
sino más en el amor y en la bondad.
Tiene que ser verdadero y espontáneo,
y todo en simultáneo.
Para no olvidar,
que en el absurdo de una vida,
todo se soluciona con mas vida.

sábado, 31 de julio de 2010

A vista de pájaro

No tomé conciencia aún, que nuevamente fui vomitado a las calles de mi ciudad.
Caminé en la noche, de azul negra, fría, desnuda y estrellada.
Todo sigue igual como la última vez que la dejé.
La dejé y abandoné, a merced de los mismos deshechos humanos que serpentean por sus veredas sucias, olorientas e intransitables.
Manadas de huesos abrigados, que cubren la sangre caliente de esos cuerpos impíos y sucios al mismo tiempo. De la misma manera que las almas perdidas, hacen guardia en las entradas de los cementerios.
Las luces, solo disimulan, con un maquillaje de poco valor y de intenso pastiche, lo débil que esta mi ciudad.
Expuesta como siempre a proxenetas, mendigos, buscadores de vida simple, evasores de impuestos y ricos que no encuentran donde asentar la extensión de sus genitales de última generación.
Exhibicionistas impúdicos de una sociedad mutilada de órganos de control, que únicamente respira porque todavía nadie se atrevió a cerrar sus narices con excremento de cloacas suburbanas.
Mientras tanto, como suele decir un locutor en las radios…en Buenos Aires, otra hora comienza…

viernes, 30 de julio de 2010

Siglo XXI


Un balde de agua helada me devolvió el sentido.
Cuando percibí donde me encontraba y en el estado en que estaba, supe que no estaba en mi mejor momento.
Atado con cadenas a una silla de hierro macizo, que me era imposible de mover, supe a ciencia cierta que no valía la pena derrochar energías en algo innecesario.
Sentía un dolor intenso en mi pómulo derecho y apenas podía abrir mi ojo.
Alzo la vista y observo frente a mí a un hombre. Inmensamente grande, hasta se podría decir gigantesco. Su nombre……Carlos Ibañez, Controlador del Area II, dependiente de la Jefatura I y respondiendo a las directivas del Departamento de Control y Restricción del Amor y el Deseo. A su lado estaba otro hombre. En este caso era más pequeño de contextura con relación al anterior, pero no por eso menos fuerte. Su nombre……….Desiderio Sosa, lugarteniente del Controlador.
Estaba viviendo en una época equivocada y a su vez me encontraba en el lugar equivocado con la persona, en este caso, adecuada, a obtener de mí todo lo necesario para satisfacción del Ministerio.
Ambos se notaban agotados, tanto o más que yo. Creo que el castigo que me aplicaron, los desgastó como a mí.
Entonces fue cuando comenzó un diálogo, sin golpes, sin métodos represivos, se diría más bien ameno, de confianza.
A esta altura, creo que solo faltaba una caricia para que me quebrara totalmente.
Abrí lo más grande que pude mis ojos y agudicé los sentidos para entender sus preguntas y tratar en lo posible de responder de forma coherente.

-¿Porqué me pegaron?................pregunté.

-Nadie lo hizo…………………..respondió Sosa.

-Es tu propia mente la que te flageló…………..agregó Ibañez.

-¿Dónde estoy?..........................pregunté.

-En el mejor de todos los lugares…………dijo Sosa.

-En tu propia alma…………………………continuó diciendo Ibañez.

Solo atiné a reírme, mientras escupía coágulos de sangre pegados a mis labios.
Al mismo tiempo que movía la cabeza, en el ida y vuelta de mi esputo sanguinolento, sentí como mis músculos se contraían involuntariamente y hacían que mis piernas se pusieran tensas como sogas atadas a cabos de un puerto abandonado.

-Tranquilo…….dijeron los dos al unísono…-de nada vale que forcejees, no podrás salirte de donde estás.

-OK……………..
fue mi escueta respuesta.

Ibañez me habló al oido y me preguntó…

-¿Cómo cuernos se te ocurrió enamorarte...?

-¿No has tomado conciencia que las leyes no permiten eso a hombres de tu edad?

-¿Es que seguirás con esa postura tuya, que el Amor se presenta a cualquier edad?

-Te atreverías a reincidir?

-¿O has escarmentado?

-¿O necesitas más medicina con algún agregado que te haga entrar en razón?

Tantas preguntas juntas solo hicieron que moviera mi cabeza de manera confusa, lo que casi me ocasiona una sucesión continua de vaya uno a saber que clase de golpes.
Solo dije...

-No pude evitarlo. Fue mi corazón. Mi pasión. Mi esencia…

Cuando Ibañez sacó de entre sus ropas una mancuerna dorada con una inscripción que decía….”Culpable”…
En esos momentos, se abrió una de las puertas del cuarto. Entró otro hombre. En este caso era delgado, alto, parecía una lapicera con piernas. Su nombre………..Amancio Paredes. Subayudante de los otros dos gorilas.
Traía consigo una nota. Le temblaban las manos. Se la entregó directamente a Sosa. Éste la leyó al mirar y se la dio a Ibañez.
Ibañez se calzó unos espejuelos de metal y leyó detenidamente lo que allí estaba escrito. Soltó una carcajada y sosteniendo el papel en su mano izquierda, agitándolo, como si fuera un abanico, me dijo simplemente...

-Caballero, han pagado su fianza. Está libre…

-¿Fue Ella?..........
dije yo.

Ahí recibí la misma descarga de furia sobre mis piernas. Opté por cerrar mi boca, y apenas murmurar silabas monocordes.

-Sosa…dijo Ibañez…..déjalo que se vaya.

-Asegúrate que esté presentable, porque está su madre afuera esperándolo…

-¿Ella?....
musité yo.

Nuevamente la descarga con más intensidad que las otras veces.
Solo salió de mi boca un grito de espanto, que hizo que esas dos moles humanas, abrieran sus ojos de forma desorbitada.
Agregaron casi como un eco, por la diferencia de centésimas entre una voz y la otra…

-Veo que estás, entendiendo...

-Hay cosas que no se deben volver a nombrar ni hacer...

-Todo es diferente ahora, Señor...

-Atrás quedó esa clase de sentimientos...

-¿Olvídalos, si?...

Sosa me quitó las cadenas. Me entrego una toalla caliente, para que enjugara mi rostro y tenga una apariencia más o menos normal. Me ayudó a vestirme. Seguían algunos reflejos lejanos de dolor, pero se pasaban rápido.
Me paré frente a un espejo, acomodé lo mejor que pude el resto de mi vestimenta, mientras Ibañez, me entregaba un papel, que haría las veces de salvo conducto, para poder salir de las instalaciones, donde me encontraba.
Me dio su mano, con la intención de estrechar la mía. Yo lo miré, ya casi no tenía fuerzas y apenas alcé la diestra, a modo de despedida.
Él sonrió, lo mismo que Sosa, quien desde el fondo de la habitación, reía como una comadreja.
Salí de allí lo mas rápido que pude, sin siquiera darme vuelta atrás, no sea cosa que se hayan olvidado de algo, o que me convierta en sal…
Afuera estaba mi madre. Con sus ojos llorosos me abrazó y me dijo…

-Hijo, ¿estás bien?

-¿Qué hiciste?

-¿Te lo había advertido si o no?

-Si madre, si…tienes razón…soy un viejo que cometió el peor error que un hombre puede cometer….Enamorarse.

-A todo esto, madre, gracias por pagar la fianza…..
le dije.

Ella solo me miró y sorprendida me dijo…

-No fuí yo quien pagó tu fianza…

-Fue ELLA...

jueves, 29 de julio de 2010

Mi último Sueño

Atado estoy, de pies y manos, con un alambre que corta la circulación de plasma, como los canales de riego de un viñedo viejo y marchito.
Así me vi, en un sueño por demás espantoso.
Rodeado por una muchedumbre de bocas que proferían blasfemias, procacidades y al mismo tiempo bendiciones.
Recostado mi cuerpo sobre unas maderas que hacían las veces de un patíbulo, típico a los expuestos en las revueltas francesas del siglo XVIII. Estaba parado allí, firme como un guardia salido de los recuerdos imperiales, mi Verdugo. Dispuesto y listo a cumplir con su trabajo.
Desde mi posición pude ver que donde debía pender la soga que protegería mi cuello, del frío reinante, había un gancho oxidado de carnicero de feria ambulante.
Todo me indicaba que, de ese instrumento, sería colgado boca abajo, y mi cuerpo, entonces, sería apaleado por el mazo de encina que el hombre sostenía, en posición de descanso, haciéndole ver como la misma imagen de San Judas Tadeo, inclusive con su cabeza apoyada sobre su pecho, esperando la orden.
Ya no tenía sentido mi vida. Mi aliento iba en ascenso, con una agitación fuera de ritmo. Mi pecho se agitaba, me era imposible desacelerar su compás.
Mientras tanto mi corazón aún se animaba a latir, de manera normal, como si fuera un rezo en silencio ante una imagen divina, con la esperanza, de que algo me quedaba por esperar.
Era un aviso que el sonido de mi sangre, me dejaba saber y oír que seguía vivo.
Mis ojos buscaron entre tantos rostros, gozosos, ansiosos de sangre, sedientos de morbosidad, que Ella estaba a lo lejos, entre los presentes, con sus ojos color de miel, bien abiertos, esperando la señal. Cubría, por momentos, su rostro con un pañuelo, ocultando así, las pocas lágrimas que con su brillo como diamantes, podía yo, desde donde estaba, ver. Sonreí, no se si sardónicamente o era una mueca, o una mala jugada de los músculos tensos de mi cara.
Así debía Yo irme. Ese el único método que ideó para que me saliera de su lado.
Un juicio malogrado, con testigos sudorosos.
Argumentos maliciosos. Encubiertos en disfraces, de verdades a medias.
Juzgado como un reo sin defensa. Solo mi palabra. Mi verbo. Mi prosa. Mi lírica profusa, pero nunca confusa.
Escritas con mi propia sangre. En hojas de parra, arrancadas del Edén. Que apiladas a mi lado, y rociadas de aceite combustible, pereceríamos, ambos al mismo tiempo.
¿Porqué? ¡¡¡OH Cielo Majestuoso!!!
Ten misericordia de este humilde trovador. Juglar de idilios amorosos. Amante, el mejor.
Atento como un buen Señor. Caballero en el deseo.
Diablo y Santo bajo las sábanas puras, pintadas de goce y placer.
Si solo mi intención fue amarla.
No sabía que en su corazón, tenía la marca de posesión de otro hombre en cuestión.
Su mente es la que sucumbió a la lógica y el sentido común.
No hubo aquí traición. Solo amor desinteresado, honesto y fecundado por mi salvaje decisión de atravesar su carne con mi insignia de varón.
Ella se entregó a mí, Señor. OH sí Señor de los Cielos.
No fui un burlador. Ni un tahúr con cartas de amor marcadas, la que poseyó su alma.
Fueron sus labios, mi aliento y mi pasión.
Ella no se resistió, OH Gran Juez. Sabes bien que aquí en la tierra, nadie defiende a quien pierde su cabeza por un sentimiento.
Es por eso que no miento, ni a Ti, OH Luz de las Luces, ni le mentí a Ella.
Ni subestimé mi carrera alocada, por llegar bien a destino.
Se que es largo el recorrido a su encuentro en un futuro, pero ya está listo, el Verdugo, blandiendo su garrote, augurando un certero golpe final.
Solo tu mano de bondad, clemencia y perdón aliviará mi dolor.
Te pido perdones mi vida. Yo me iré bien lejos. A otras tierras, para amar nuevas bellas piernas y caderas flameantes.
Tú sabes bien que no soy obsesivo, mucho menos posesivo con algún cuerpo inerme, ni cruel ni vengativo con un alma lastimada, aún tenga el corazón partido de batallas perdidas.
Solo tengo manos cariñosas, suaves y firmes, para sostener en alto el cáliz del cual pueda beber, y así colmar mi sed. Y abrazar su cintura, que adherida a la mía solo tenga palabras para decir…A ti no te olvido.

lunes, 26 de julio de 2010

Espejo

Resurjan en la superficie de todos los mares
los cadáveres de la tristeza,
la soledad y la pereza.
Por los crímenes cometidos,
el hombre asesino,
malicioso y mezquino.
Interpuso ante sí,
el egoísmo al saber,
lo material al deber,
la traición a la lealtad,
la avidez a la bondad.
¿Cuántas vendas necesitas quitar
de tu ojos, hombre obtuso?
Estás agonizando entre toda esta
Podredumbre. Hueles a estiércol.
No eres más que un despojo de
Vicios y pecados.
Redíme tu corazón. Mira a tu alrededor.
Ponte ante un espejo y como dice Miller,
mira en él con los ojos cerrados. Ahí y en
ese momento es donde apreciarás quien
realmente eres.

Mira vos...



Entender la soledad, pero que no te envuelva en su manto sensual y egoista.
Entender lo brutal y absurdo de la vida, pero que no te desgarre el alma.
Entender la miseria y la desgracia, pero no dejarte atrapar por ellas.

Que noche, esta noche...


Suspendido entre espuma sintética, reposando mi espíritu, mi cabeza se aprieta al mullido algodón, esperando la llegada de la oscuridad total.
Mis ojos aún abiertos zigzaguean en derredor, y la noche se apodera totalmente de mi cuarto.
El frío reinante abraza con virtuosísimo énfasis mi refugio convirtiéndolo en una morgue aséptica a olores fétidos.
Solo quedan restos aromáticos de nicotina a medio terminar. El tabaco quemado se mezcla con el perfume dulzón que pretendió ocultarlo en vano.
Extendido cual cadáver expuesto en el tanatario, cierro suavemente los ojos, ahora sí, buscando las luces de soles brillantes que me acercarán al territorio de Morfeo.
Sin duda no puedo trasponer el vallado, el muro que separa la realidad y el sueño.
Golpes, si eran golpes, lo que en mi mente atormentan mi descanso merecido.
Recuerdos no eran, solo representaciones macabras, sin sentido, cuerpos entremezclados, deseos inconclusos, rabia, reproches, despechos, genitalidad en toda su exposición.
Derrames innecesarios de plasma, que flotan en ese espacio, donde el tiempo se convierte en una dimensión inaccesible.
No puedo palpitar excitación alguna. No me dan, los movimientos tan rápidos de las agujas del reloj, ni tampoco mi voluntad. Rezos al cielo, invocaciones a los Santos, deseos de metamorfosis, promesas a cumplir, martirios a cumplir, en imaginarias cámaras de torturas.
Por más que doy vueltas, buscando una posición relajante para mi cerebro, solo logro, que la estupidez se acreciente. Palabras incoherentes, que resuenan en la gélida atmósfera, me atemorizan más.
Me levanto, decidido a poner fin a esta noche…

martes, 20 de julio de 2010

Fósforos

Encontré en los caminos de la vida, un pedernal, de por sí intrigante, bello y radiante.
De formas voluptuosas, que el tiempo forjó a instancias de rechazos, recelos y venganza. Se parecía a una ninfa, una descendiente de Afrodita.
No tuve más que observar como sus destellos de belleza me atraían como nunca me había sucedido antes.
No dudé un momento en acercarlo a mi pecho. Oh Destino!,
que bien más preciado, me has presentado. Lo abracé fuertemente y besé.
Poseí su energía, sacié mi sed de alegría.
Froté su coraza, que el pasado había ocultado bajo capas de olvido y descuido.
Se sacudió como nunca antes, vibró y desparramó todo su potencial.
Encendí una y mil veces, el fuego de sangre y fluidos que ambos poseíamos, con los fósforos que llevaba conmigo.
Pero no advertí, que ellos se consumían y no se transformaban en cenizas. Sólo eran restos deformes, cubiertos de tizne, que dejaban marcas imborrables en mí. Uno a uno se acumularon en mi corazón. Traté de unirlos, pero no lo conseguí.
La piedra, claro, era solo una piedra, fría, que solo produce chispas según la ocasión.
No sin razón, caminando después, por los bosques más densos, pude ver en las noches frías sus luces. Había cientos de ellas.
Así comprendí que la vida, está llena de pedernales, que solo sirven para eso. Un tiempo, nada más que un tiempo, efímero, como el día.
El verdadero fuego lo poseen los héroes.
Yo mientras tanto sigo forjando mi futuro. Mi fuego eterno nunca se apagará, ni nadie lo malogrará.

Preguntas...Respuestas...


¿Cómo hace un escritor, un loco o un poeta, cuando no cree más en las letras?
Las famosas letras, que dan origen a las palabras, que de las bocas más fogosas, expulsan, sin sentido, ideas o sueños, que desaparecen en el espacio, sin llegar a ningún lado.
El oxígeno las consume y hace que se extravíen para siempre.
¿Será por eso, que yo escribo?
Escribo, Sí!!! , para no borrar con el aliento, los pensamientos y también mis sentimientos, de dolor, de pasión, de alegría o soledad.
¿Será por aquello que uno, como hombre, termina no creyendo en nadie, por más lágrimas derramadas o por miradas candorosas, que simulan brotar de sus cavidades, palabras, que a través de canciones o mensajes de amor, están tan vacías de verdad?
Yo, lo mismo, aún contra el viento más temido, seguiré, creyendo en las palabras.
Las letras, que el éter en ocasiones disuelve, también las mantiene por siempre, cuando salen del corazón.
La mente es poderosa, pero asimismo es traicionera y escandalosa.
Prevalece sobre la sangre, como la que circula en el reptil, pero también se vuelve caliente cuando el alma domina a las neuronas mas insensibles e inservibles, reflejándoles su pasión, a todo lo mejor que tiene la vida que son las palabras y el amor…

domingo, 18 de julio de 2010

Lectura Final

Tengo tus ojos…que según el tiempo,
son verdosos.
Tengo tus labios…carnosos,humedos
y deseados.
Tengo tu piel…suave y aterciopelada,
cuidada y deseada.
Tengo tu cuerpo…con un anhelo constante,
radiante y expectante a mis caricias y mi calor.
Tengo tu corazón…lleno de gozo y alegría
por mi presencia y compañía.
Tengo casi todo…pero no te tengo a ti.
Tu mente es más resistente,
a todo lo que pueda yo brindarte.
Sea la paz o la armonía…o acaso a una nueva vida…
de inusitada gratitud.
Porque es una virtud, amar tan pura y
cálidamente.
Pero esa no es la fuente, de la felicidad.
El futuro es incierto, uno, ni nadie vive,
en el presente, de los sentimientos,
sino que se alimenta con y de la realidad.
Y ella no es propicia, hoy por hoy para mí,
y mucho menos para tí.
Es por eso, Amor mío, que con mucho dolor
y tristeza, sólo me queda un camino…
decirte Adiós y vivir,
quizá mucho tiempo en melancolía,
soledad y desamparo.
Pero libre y sin rencores,
reproches o lamentos.
Los días y las noches pasarán,
y los climas más adversos se irán.
Estos son mis últimos versos,
para alguien tan maravilloso
como mujer, que eres Tú.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sudestada


El río está nervioso, inquieto.
Un viento sur lo revuelve,
haciendo malabares como
un panadero juega con
su masa de pan.
Salpicado el murallón, de agua
dulce y marrón, flotan y se
mecen en él, hojas de papel de
botellas rotas con mensajes de
locura y desesperación…
Amores perdidos, auxilios
tardíos, desesperanzas,
oraciones y agradecimientos,
se leen, con caligrafías borrosas.
Ramas de árboles podridos,
se balancean y esquivan entre
si, con más heridas de las
que han soportado por años…
El cielo casi negro, preanuncia
la llegada de una noche violenta.
Se apagan los reflejos, del espejo
de aguas turbias, las pocas
luces encendidas, muestran los
últimos refugios…
La luna se oculta y escapa
de las miradas furtivas de ojos
que solo la oscuridad es cómplice…
Solo me resta ver lo que mis ojos
permiten. La nada…
Los sonidos aterradores salidos
de una cueva densa y ciega,
pueblan los recuerdos…
Fumo quizá mi último cigarrillo,
a la espera de que algo sagrado
me devuelva el alma a mi pecho…

martes, 13 de julio de 2010

Escucha bien!!!

Hundes tu puñal de la realidad,
en medio de mi pecho.
Mis pulmones expandidos,
de oxígeno contenido,
están maltrechos.
Por tu desdén y crueldad,
haces comentarios sin sentido,
que por mí son bien sabidos
que nada existe entre los dos.
Y eso siempre fue una verdad,
tanto para mí como para vos.
Ahora es solo un compromiso,
de carne según la ocasión.
Yo nunca fui sumiso,
a tu carácter e incomprensión.
Solo mostré lo que soy,
un hombre de razón,
de amor y rebeldía,
de las cosas que se imponen,
día a día.
Simplemente nunca oculté,
las campanadas de mi interior,
que con un sonido ensordecedor,
me dijeron que eras tú,
la mujer indicada.
Pero la vida es intrincada,
absurda y traicionera,
solo es sabio quien espera,
a que todo pase.
Con templanza y coraje,
para que sanen las heridas,
del pasado y del presente.
Siendo después todo diferente,
cuando otro día comience.
Y seguir siendo inocente,
ingenuo y consecuente.
De querer a una mujer,
más allá de su parecer,
de su vida o su fracaso.
En mí, como hombre,
siempre encontrará…
Una vida llena de paz…

lunes, 12 de julio de 2010

Supremo


No puedo más que hundirme en tu carne, electrizándome las arterias, que como interminables carreteras, me conducen hacia tu peristilo.
Siento la necesidad de libar el polen adherido a tus paredes internas, pintándolas como un artista en su apoteosis inspirativa. De púrpura y fuego, dando rienda suelta a movimientos de danzas tribales, escuchando zumbidos. Son las alas de colibríes, sublimes partituras marciales, que sincronizadas por la respuesta tuya, emiten ecos intermitentes, igual que tus latidos.
Se producen resonancias en la habitación. Los espejos, testigos infinitos de ojos y manos que se acercan frenéticamente una y otra vez, buscan, los tesoros brillantes. Son gotas que ruedan como monedas, dejando huellas y surcos en la piel. El frenético baile aceita las articulaciones. Son palas mecánicas que horadan la tierra, y en su locura, buscan el oro y la plata. Son conquistadores, abriéndose paso entre el vapor de las selvas más húmedas y acallando los gemidos de un coro desprevenido, que deja paso a las voces protagonistas de esta ópera física y bestial…

Batalla


Pienso en ti, con la fuerza de Atlas, sosteniendo los cielos.
Invadido tengo el espíritu de colores y de figuras mitológicas, estandartes de ejércitos, dispuestos a la batalla.
El tronar de los cañones, anticipan la marcha de la infantería, con todo su esplendor y brillo en sus uniformes. Resuenan en mis oídos, esos estruendos, como en las tormentas más intensas.
La sangre se esparce y se licua por mis venas, con cada explosión de placer.
La lucha cuerpo a cuerpo, se materializa en el aire, con el sabor inconfundible de la adrenalina, mezclada con la fanfarria musical de filosos sables y plomo candente que penetran las carnes mas firmes.
Desparramadas sobre la seda, gotas de sudor, como coronas de espinas sangrantes, dibujan sudarios, de siluetas trenzadas, que como un nudo gordiano, esperan la carga final de la caballería, que barrerá los campos con su galopar, espumas brillantes y resoplidos, a la velocidad del frenesí que rompe cadenas, grilletes de la pasión.
Atropellando y cortando las flores, de raíz, hasta dejar tendidos en posiciones absurdas e imposibles de adoptar por voluntad propia, los cuerpos y nuestras almas, secas, como pozos del cual saciaron su sed, los ángeles, antes de regresar a los cielos…

martes, 6 de julio de 2010

A tí

Como se vuelve a la normalidad, cuando toda la fecundidad
de un amor pereció.
De manera extraña nació, un momento de mi vida
lleno de ilusión y alegría.
Capáz que todo no existió, sino que mi corazón soñó,
una noche de sudor, derramando el agua
de mi candor.
Buscando un horizonte que se convirtió en un monte,
poblado de árboles y pastizales, que mis ojos
sin cristales no me dejaron ver.
Oh mente, solo hay un pensamiento, demente de momento,
así me siento ahora, es difícil saber la hora, el día y la verdad,
para cuando la ansiedad domine la quietud de una multitud,
de idas y venidas, por las calles de la vida, en esta bendita
ciudad.
Hablar, habla cualquiera, pero la esencia de un comentario
es muy frágil cuando no hay elementos, de experiencias vividas,
que permitan, ser objetivos, claros y concisos, para una mayor
comprensión.
Este humilde servidor, del amor y las letras, espera que el
Sol apunte sus rayos, hacia el camino correcto.
Nadie cortará con un adiós, mis ideas, ni los sueños
de poeta.
Podré quizás vivir como un anacoreta, aislado y solitario,
pero siempre tendré en mí, la salud y la fortaleza,
de saber que nunca claudiqué de lo que siempre prediqué,
la paz y la felicidad más allá de todo lo material, inclusive del
futuro mismo.

Vitral

Descubriste en mí, un falso vitral,
compuesto por restos de vidrio de
botellas vacias…de alcohol y amor.
No me hizo falta usar cristales
moldeados, los del malbec y el escocés
hicieron su trabajo una vez más...
Para economizar metales,
que unieran mi alma, usé mi
piel como si fueran lienzos de telas
costosas, así pintaría mejor mi
imagen ideal...
La de un hombre seguro, firme,
realizado, exitoso y consagrado…
Pero algo falló...
Y eso no es bueno para ti...
Mi paz y felicidad eran demasiado
normales, mis ideales eran
demasiado surrealistas,
mi porvenir, según dicen,
era que todo me da lo mismo…
Si..
Sea cura, colchonero,
rey de bastos, caradura o
polizón
dice la letra de un tango…
Todo lo hice de buena fe…
Lo mío fue transparente…
Mi corazón es sensible…
Mi entrega fue honesta y total…
Pero no fue suficiente para ti…
Buscaste futuro donde solo hay
bohemia, libros, crisálidas, poesía
nocturna, sueños sublimes, de
una mente idealista y pura…
Y eso no es bueno para ti.

domingo, 4 de julio de 2010

Una Tarde...

Sentado frente a una hilera de eucaliptus gigantes, mi mente gira de forma lenta según los minutos y las horas pasan.
Apoyada mi cabeza, sobre un gran tronco y el resto de mi cuerpo se mantiene mullido en un colchón de hojas secas, descanso y contemplo el atardecer envuelto en un oxígeno perfumado…
Las nubes y el cielo, forman una bóveda que ilumina de manera tenue como una lámpara de noche…
La brisa pasa de a ratos y juega con mis cabellos, desafiando a mis manos, para ver cuan rápido devuelven la normalidad a mis pelos revueltos…
Una serie de pensamientos me abstraen y me olvido de la prolijidad, para adentrarme en una cámara presurizada de vivencias que se le anteponen enormes signos interrogantes, sobre las respuestas que pretendo descubrir y dilucidar…
Acertijos como claves secretas me obnubilan. Pareciera que mis incertidumbres fueran inmensas fórmulas químicas, o la suma de todas las ciencias, dispuestas ellas a ensordecer con sus cálculos, cualquier intromisión mía en el descubrimiento de la verdad…
La verdad sobre mi soledad…
La verdad sobre mi porvenir…
La verdad sobre mi fe…
La verdad sobre mi amor…
La verdad sobre mi salud…
Una estrella mágica que con sus puntas se aleja al cielo, para que en las noches claras, la busque y allí se convierta en la quimera, la alquimia, de mi alma y de todo mi ser…

Oh!!!

Terrazas de cuadros grises, vacíos de telas, diseños
y colores…
La tarde me muestra la distancia entre mi visión y la
realidad…

miércoles, 30 de junio de 2010

Epitafio

Frío nulo...
¿Alguien sabe porqué decir adiós es mas
difícil que decir hola?
Partir hacia un destino incierto. Por los
caminos del alma...
La caída es rauda y precipitada, como un
alud de nieve...
¿Cómo se detiene todo esto?
¿Abriendo la carne, para ver el hueso
blanquecino?
¿Separar los músculos de las arterias,
removiendo los canceres, los tumores
que invaden el espíritu?
Cualquiera que alguna vez derramó
lágrimas pudo darse cuenta que las
imágenes se nublan y los sonidos
enmudecen con el llanto...

Llueve



Llueve…
Lluvia de papel…
Luces que se vuelven estrellas en la tierra…
Los ojos ven todo diferente. Las pupilas desdibujan
los objetos, y las formas regulares, adquieren detalles
deslucidos, pero bellos a la vista…
El brillo está en todas partes. Todo parece limpio.
Todo está limpio. La lluvia lava el alma…
Los surcos de agua, que corren por los bordes de la
acera, compiten a ambos frentes de las calles,
arrastrando consigo, basura, dolores, lagrimas y
ruegos…
En una loca carrera...para ser devorados por las
gargantas de acero fundido, y desaparecer
para siempre…
La alegría se ve cuando uno eleva los ojos al cielo, y
descubre que las gotas se alargan, como si fueran
caramelo derretido enfriándose, formando
serprentinas de colores,que crean barreras
imaginarias entre las personas desprevenidas…
El sonido del agua golpeando sobre los más variados
materiales, se asemeja a las caricias de las manos sobre
los instrumentos musicales, de una orquesta, que
afinando y buscando los tonos correctos a las notas,
a la espera del comienzo de la función…
Cada elemento brinda al oído su melodía, su vida, su
pensamiento…
La ciudad es otra, los sentimientos son otros, cuando
los truenos, precedidos por los relámpagos, que vuelven
la noche en día, dan el visto bueno para estremecer
los tiempos y avisarnos que todo esta vivo…

lunes, 28 de junio de 2010

Sombra Negra

Siento derredor mío el aliento y la respiración agitada de la muerte. No la veo. La intuyo. Mi propio ser la huele. No tiene perfume o algún olor desagradable, pero está ahí. Flota en el aire. Es espeso y pesado mi respirar. La sensación es que respiran de mis pulmones dos personas. Doble cansancio. Doble agitación. Una misma angustia…
Me contempla con una sonrisa hueca, ficticia, impostada como es toda su presencia…
No lleva un azadón tan o más alto que ella misma. No se ve el brillo del filo, cuando la luz se posa sobre el metal…
No viste capa negra ni capucha, que oculte su rostro. Eso no significa que pueda verle a los ojos…
No veo sus ojos. Percibo su mirada, su fijación sobre mí…
Hace días que está a mi lado. Más precisamente desde el domingo último que pasó…
Su presencia es como si se formara del calor de expele mi cuerpo, como el vapor que se adhiere al esqueleto, cuando uno traspasa una cortina de humo negro, bien negro, como alquitrán...
Está ahí, pero sigo sin verla aún…
Creo que lo mejor o lo peor será acostumbrarme a ella…
Perdería mi intimidad…

Letra

Sentado en el portal de mi casa, en una noche de primavera
pasaste como una luciérnaga, iluminando la oscuridad,
como las más bellas estrellas…
Con tu radiante juventud, caminabas como una Princesa…
Tus 19 años, a cuestas, te elevaban sobre la acera húmeda
por el rocío, mientras que mis 25 años de ingenua madurez,
te contemplaban en todo tu esplendor…
Cubría tu cuerpo una fina gasa, de color, que insinuaba
tus curvas…
Una letra podría ejemplificar mejor que nada esa escultura,
de carne y huesos firmes, centellantes, que despedían un
vapor como los que dejan los hornos de ladrillos, que servirán
para construir los muros, del edén de los sueños…
Esa letra es la que forma parte de tu nombre, ninfa, descendida
del cenit, para agraciar a este humano, hecho de barro, que
con solo mirarte llegar e irte, se deshace como la arcilla recién
salida del horno, presta a moldear...
Esa letra es la “S”, porque así son tus formas…
Y ahora...después de tanto tiempo, te vuelvo a ver pasar, esta
vez por las calles de la vida…
Tienes la misma forma de caminar que de adolescente...
y el mismo candor primaveral, y el dulce perfume que
emana de tu piel...
Y mi corazón late como esa vez…
Por eso no olvidé...que la vida te da siempre una segunda
oportunidad…para que nunca nada sea un recuerdo sino
una realidad…

lunes, 31 de mayo de 2010

Adverbio

Majestuosamente clara…
como la nitidez de la luna llena.
Esplendorosamente cálida…
como el sol al mediodía.
Impecablemente diáfana…
como la nieve que cubre los Andes.
Mágicamente delicada…
como tu mirada cuando estás en celo.
Orgullosamente altiva…
cuando enfrentas la ansiedad.
Delicadamente bella…
como tu piel decora las sábanas de seda.
Pulcramente pura…
como tu sonrisa y alegría.
Escandalosamente ardiente…
cuando el clímax se apodera de tu cuerpo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Visión




He visto a lo largo de todo este tiempo, que lo que acaricias con tus manos, lo que besas con tus labios, y lo que tu sexo engulle como una planta carnívora, se convierte en mariposas de múltiples colores. Mariposas de tamaños y formas variadas, a cual más bella e incomparable por sus colores y dibujos.
Esos seres animados, que, como si fueran pequeños átomos que viajan, danzan y se mueven por todo el entorno que nos rodea, son concebidos por tí. Con la magia de todo tu encanto, como el éxtasis que los ojos contemplan y sienten cuando presencian esa lluvia de fuegos de artificio, cada vez que un nuevo año comienza, con toda la fe y la esperanza que está implícita en todas y cada una de las plegarias y ruegos al cielo, que pontifica uno mismo en esos momentos.
Es por eso que te amo, Princesa del éter. Es por eso que tengo devoción por ti, Princesa de mis sueños.
Porque yo a lo largo de esta vida..., todo lo que mis manos rozaron, lo que mis labios besaron y lo que mi sexo penetró, solo me trajo y me llevó a la discordia, a quedar atrapado en vientos y lluvias torrenciales, continuas tempestades, experimentar dolor, desgracias y ser encadenado a la soledad.
Solamente en el instante de la concepción, que los Dioses, distraídos o cómplices, me permitieron realizar, pude sembrar mi descendencia en la tierra. Semillas que crecen bien fuertes, sanas, puras, bellas.
Y ahora, en la plenitud de mi existencia, en la madurez de mi vivir, contigo a mi lado, todo es distinto, todo tiene más de un sentido, más luz, mayor nitidez al fijar mis ojos, mi cuerpo y mi espíritu, en algún objetivo concreto y real.
Porque es saber que puedo volver a ver. Salir de la ceguera, luego de trasponer, las brumas y las densas nieblas de la orografía del tiempo.
Porque es saber que puedo volver a creer. Que de la vida se obtiene más vida.
Porque es saber que puedo volver a caminar. Con los primeros pasos de un niño, con los pasos firmes de un hombre, después de transitar y tropezar por tantos senderos y caminos difíciles y complicados.
Porque es saber que puedo volver a comer. Alimentarme con el sustento de la Paz, la Felicidad, y la Alegría. Esa trilogía, esa trinidad que también es Santísima.
Por eso he sido tocado por tus manos, he sido besado por tu labios y he sido devorado por tu oasis.
Es toda esa conjunción de destellos que se reflejan en el firmamento lo que produjo mi resurrección.